Donald Trump afronta sus dos últimos años en la Casa Blanca con la perspectiva de un Congreso de mayoría opositora y de choques con los demócratas. Las proyecciones de las cadenas de televisión y de Associated Press dan al Partido Demócrata el control del Senado, después de que ya se perfilara su victoria en la Cámara de Representantes.
La derrota republicana en las elecciones de medio mandato alcanzó incluso a Texas, Kansas y Carolina del Sur, tres bastiones tradicionales del partido de Trump. En esos tres estados y en al menos otros tres, los demócratas ganaron escaños del Senado que hasta ahora ocupaban los republicanos.










