Rusia y China vetaron este martes en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que buscaba facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz, después de que el texto fuera rebajado en varias ocasiones para intentar evitar precisamente el rechazo de ambas potencias.
La votación terminó con 11 países a favor, dos en contra y dos abstenciones, a pocas horas de que venza el ultimátum fijado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán abra esa vía estratégica antes de las 8 p.m. hora del Este o afronte ataques contra centrales eléctricas y puentes.
El proyecto había perdido buena parte de su alcance durante la negociación. La propuesta original, presentada por Bahréin, contemplaba autorizar a los Estados a emplear “todos los medios necesarios”, la fórmula utilizada por Naciones Unidas para incluir el uso de la fuerza, con el objetivo de garantizar el tránsito marítimo por Ormuz y disuadir cualquier intento de cierre.
Sin embargo, tras las objeciones de Rusia, China y Francia, los tres miembros con poder de veto que rechazaban avalar una autorización ofensiva, el texto fue modificado para suprimir toda referencia a acciones militares de ese tipo. La versión final solo hablaba de “todos los medios defensivos necesarios”.
La resolución finalmente vetada “instaba encarecidamente a los Estados interesados en el uso de las rutas marítimas comerciales en el estrecho de Ormuz a coordinar esfuerzos, de naturaleza defensiva, proporcionales a las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad y la protección de la navegación a través del estrecho de Ormuz”.
Pese al intento de ajuste, el proyecto no salió adelante. Según el texto, incluso en caso de haber sido aprobado, era incierto que pudiera alterar el curso de una guerra que ya entró en su quinta semana.










