El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó en una conferencia de prensa en la Casa Blanca la operación de rescate de los tripulantes de un caza derribado en Irán. Trump dijo que “ordenó a las fuerzas armadas de EE. UU. hacer todo lo necesario para traer de vuelta a casa a nuestros valientes guerreros” y reconoció que se trató de una “operación arriesgada”.
“Podríamos haber terminado con 100 muertos, en lugar de uno o dos”, afirmó Trump. “Es una decisión difícil de tomar, pero en el ejército de Estados Unidos no dejamos atrás a ningún estadounidense”.
Según su relato, 21 aeronaves participaron en la búsqueda del piloto y del segundo tripulante. Estas volaron “a plena luz del día sobre Irán durante siete horas, en ocasiones enfrentando fuego enemigo muy, muy intenso”. “Esta primera oleada de fuerzas de búsqueda y rescate logró localizar al piloto del F-15, y fue extraído del territorio enemigo por un helicóptero HH-60W Jolly Green II mientras nuestros guerreros enfrentaban disparos a muy corta distancia”, explicó Trump.
El segundo tripulante, un oficial de sistemas de armas, aterrizó a considerable distancia. “Estaba bastante malherido y varado en una zona repleta de terroristas del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos”, relató Trump. A pesar del peligro, el oficial “siguió su entrenamiento y subió al terreno montañoso traicionero”, escaló acantilados mientras sangraba profusamente, se trató sus propias heridas y contactó a las fuerzas estadounidenses con “un aparato tipo localizador muy sofisticado”. Logró evadir la captura durante casi 48 horas.
Para su rescate se desplegó una operación masiva con 155 aeronaves que incluyó un amplio engaño: Estados Unidos hizo creer a Irán que el aviador se encontraba en otro lugar, por lo que miles de soldados buscaron deliberadamente en zonas equivocadas. “En una impresionante demostración de habilidad y precisión, letalidad y fuerza, el ejército de Estados Unidos descendió sobre el área real, enfrentó al enemigo, rescató al oficial varado, destruyó todas las amenazas y salió del territorio iraní sin sufrir ninguna baja”, afirmó Trump.
Trump confirmó que dos “aviones viejos” utilizados en la misión quedaron atrapados en arena húmeda y se decidió destruirlos para que la tecnología no cayera en manos iraníes. Aeronaves más rápidas y ligeras extrajeron a las tropas en intervalos de 15 minutos. “Dios nos estaba mirando… Estábamos en territorio de Pascua”, dijo Trump, al resaltar que las fuerzas operaron bajo intenso fuego enemigo.










