La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia investiga como posible acto terrorista un ataque a tiros que dejó una persona muerta y cuatro heridas este viernes en las localidades de Trappes y La Verrière, al oeste de París. La investigación contempla la sospecha de un asesinato vinculado a una actividad terrorista.
Un hombre abrió fuego desde un vehículo contra varias personas en ambas localidades alrededor de las 10:30 de la mañana (08:30 GMT). Tras los disparos, la policía lo detuvo en Coignières, una localidad cercana. El escenario del ataque está situado a unos 20 kilómetros de la capital francesa.
El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, explicó en Instagram que el atacante disparó contra personas que encontró a lo largo de su recorrido por Trappes y La Verrière. Los servicios de emergencia seguían presentes en la zona y las autoridades locales advirtieron que el número de víctimas podía variar.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, calificó el caso de “muy grave” en X y afirmó que las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales habían movilizado todos sus recursos para responder a lo ocurrido.
La investigación tiene lugar en un país que ha sufrido atentados islamistas de gran magnitud. En noviembre de 2015, una serie de ataques yihadistas en el centro de París dejó 130 muertos. Aunque los incidentes se han reducido en los últimos años, las autoridades advierten que la amenaza persiste y que los servicios de inteligencia frustran de forma reiterada nuevos intentos de atentado.
Trappes ya había experimentado tensiones relacionadas con el asesinato de Samuel Paty. En 2020, ese profesor fue decapitado por un islamista radical después de mostrar a su clase caricaturas del profeta Mahoma. Posteriormente, otro docente de Trappes denunció amenazas tras escribir que el Estado no había hecho lo suficiente para proteger a Paty.
El tiroteo coincide, además, con un periodo de tensión por los disturbios que acompañaron las protestas multitudinarias contra el costo de vida el fin de semana pasado. Los episodios de violencia callejera estuvieron entre los más graves registrados en Francia en los últimos años, y durante esta semana se impusieron toques de queda nocturnos en ciudades de todo el país.
Se esperan nuevas manifestaciones este fin de semana. La policía prepara una mayor presencia en las calles y el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de unos 70.000 efectivos de seguridad en todo el territorio francés. También advirtió que en las redes sociales ya circulan llamamientos a la violencia y al saqueo.










