Donald Trump advirtió que Estados Unidos podría realizar nuevos ataques contra Irán antes de dar por terminada la guerra. El presidente considera que las operaciones militares han debilitado gravemente a Teherán, pero no descarta continuar la ofensiva para impedir que la República Islámica obtenga armas nucleares. “Podríamos ir un poco más lejos”, afirmó este jueves.
La posibilidad de otra campaña militar ya forma parte de las deliberaciones de la administración estadounidense. Mandos militares de Estados Unidos e Israel han elaborado planes detallados para nuevos ataques, de acuerdo con información publicada el miércoles por The New York Times. Una de las opciones contempla iniciar las operaciones después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Trump, sin embargo, todavía no ha autorizado esa ofensiva.
Un funcionario de la Casa Blanca evitó confirmar si Washington estudia una nueva ronda de bombardeos. Ante las preguntas sobre esos preparativos, respondió que el Gobierno no comenta planes militares “que pueden existir o no”. También sostuvo que el presidente mantiene abiertas todas las opciones para impedir el desarrollo de armas nucleares iraníes.
Trump se refirió a la posibilidad de nuevos ataques antes de salir de la Casa Blanca rumbo a Iowa, donde tenía previsto participar en un acto de campaña de cara a las elecciones de mitad de mandato. Defendió la decisión de iniciar la guerra y afirmó que otros presidentes debieron haber enfrentado antes la amenaza nuclear iraní. Reconoció que su decisión implicaba consecuencias desde el principio y que no todos los estadounidenses la reciben de la misma manera.
Trump afirmó que había asumido una tarea que sus predecesores debieron realizar. “Hay un precio que pagar, y lo supe de inmediato cuando lo hice”, declaró. También afirmó que numerosas personas respaldan la intervención, aunque admitió que otras pueden rechazarla. Para el mandatario, evitar que Irán posea un arma nuclear constituye una exigencia que Estados Unidos no puede abandonar.
La advertencia del jueves se produjo después de unas declaraciones más optimistas sobre el final de la guerra. El miércoles, durante un acto electoral en Carolina del Sur, Trump aseguró que la guerra terminaría “muy pronto”. Explicó que las fuerzas estadounidenses podrían retirarse ya, pero que prefería garantizar que los efectos de la campaña militar se mantuvieran durante mucho tiempo.
En Carolina del Sur, Trump también elogió el desempeño de las fuerzas armadas estadounidenses y destacó los resultados de las operaciones realizadas contra Irán. Sus declaraciones del jueves mantienen abierta la posibilidad de una nueva intervención militar antes de que Washington considere cumplidos sus objetivos.










