Francia e Italia endurecieron este martes por la noche sus medidas de seguridad tras los disturbios del fin de semana y ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia en los próximos días. Las autoridades francesas restablecieron el toque de queda nocturno en determinadas zonas de París y anunciaron un amplio dispositivo de seguridad, con apoyo militar, para las protestas del sábado. En Italia, la primera ministra Giorgia Meloni anunció el despliegue de otros 500 soldados en Milán y penas más severas por actos violentos durante las manifestaciones.
Los disturbios dejaron comercios saqueados, escaparates destrozados y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Las autoridades de ambos países también afrontan convocatorias organizadas con rapidez mediante redes sociales, en las que participan numerosos jóvenes. Las nuevas medidas han abierto un debate sobre la responsabilidad de los actos violentos y sobre las diferencias entre manifestantes, grupos políticos organizados y personas que aprovecharon los desórdenes para saquear.
El presidente estadounidense, Donald Trump, fue consultado sobre si apoyaría a Marine Le Pen en las elecciones presidenciales francesas del próximo año. “No la conozco y nunca me he reunido con ella, pero creo que la han tratado muy mal”, respondió. También consideró que lo ocurrido con Le Pen parecía un abuso de los mecanismos de aplicación de la ley por motivos políticos. Aunque la describió como “la voz conservadora”, no respaldó expresamente su candidatura. Su advertencia sobre Europa fue más categórica: “Europa debe cambiar de rumbo. De lo contrario, no les quedará Europa”.

En París, el toque de queda regirá de las 23:00 de este martes a las 06:00 del miércoles en sectores delimitados de la plaza de la República y del barrio de Les Halles, sin extenderse a toda la capital. Lyon también recuperó una restricción nocturna en el centro, entre las 21:00 y las 06:00. Marsella estableció un toque de queda para menores no acompañados. En Burdeos entrará en vigor esta noche una medida similar, de 22:00 a 07:00, que permanecerá vigente hasta la mañana del 26 de octubre. Todos los horarios corresponden a la hora local.
Francia reforzará la presencia policial con efectivos militares antes de las manifestaciones previstas para el sábado 24 de octubre, de acuerdo con Reuters. El primer ministro Sébastien Lecornu prometió un despliegue amplio y reconoció deficiencias de inteligencia y errores en la preparación de la policía durante el fin de semana. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, asumió la responsabilidad y presentó sus disculpas.

Lecornu atribuyó los ataques contra personas, bienes e instituciones de la República a sectores violentos y organizados de la “ultraizquierda”. Una evaluación de los servicios de inteligencia, transmitida este martes a TV5MONDE por una fuente de seguridad, les asigna un papel central en los enfrentamientos, aunque no los considera responsables de haber iniciado los saqueos.
El portavoz del Ministerio de Justicia francés también distinguió entre terroristas organizados que perseguían objetivos políticos y personas que aprovecharon los disturbios para robar mercancías. En una entrevista con Sud Radio explicó que algunos grupos provocaban los enfrentamientos y que después aparecían saqueadores que actuaban al encontrar la oportunidad.
En Limoges, un hombre de 34 años fue detenido este martes por su presunta participación en el incendio del edificio histórico del ayuntamiento. RTL señaló que el sospechoso es conocido por la policía y está vinculado a círculos de la ultraizquierda. La unidad antiterrorista participa en las pesquisas, aunque las autoridades todavía no han decidido si el acto constituye terrorismo. Por otra parte, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, comunicó que 123 personas permanecen en prisión por los disturbios, unas en detención preventiva y otras por resoluciones judiciales dictadas en procedimientos rápidos.

En Italia, Meloni difundió un video tras la reunión del Gobierno para exponer las medidas contra la violencia. Explicó que se aprobó la creación de un delito de participación violenta en una manifestación, sancionable con hasta cinco años de prisión y multas de hasta €20 000. Las penas serán mayores cuando se cubra el rostro o se causen lesiones.
La primera ministra advirtió que integrarse en un grupo de cinco o más personas durante una marcha y comenzar a lanzar piedras, petardos o palos puede acarrear esas sanciones. También exigió que los responsables paguen los daños materiales: “¿Lo rompiste? Lo pagas. Y si quien causó el daño es menor de edad, pagarán sus padres”.
El Gobierno italiano destinará 500 soldados adicionales a Milán para colaborar con la policía y los carabineros hasta finales de año. A diferencia de París, no se ha identificado un anuncio confirmado de toque de queda nocturno para Milán. Los medios italianos indican que fue retirada de la propuesta la disposición que habría concedido a los militares facultades propias de la policía judicial.
Meloni expresó su preocupación por la edad de algunos participantes. “De acuerdo con los informes, el más joven de los identificados en Milán tenía apenas 11 años. ¡Once años! Es doloroso y da miedo”, declaró. A continuación rechazó que los daños y los robos pudieran considerarse una forma de protesta: “No hay nada revolucionario en destruir y robar. Destruir y robar no es protestar, es delinquir”.

El tribunal de menores de Milán ordenó este martes que ocho menores detenidos el sábado fueran trasladados a centros de acogida comunitarios, mientras que otros tres deberán permanecer en sus domicilios. También se dictaron alrededor de diez órdenes que prohíben el acceso a la ciudad o a determinadas zonas. La investigación de los disturbios continúa.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, alertó de que podrían repetirse los enfrentamientos el sábado. Explicó que las convocatorias independientes en redes sociales permiten reunir grupos de personas con muy poca antelación. Aunque respaldó las actuaciones contra la violencia, pidió que se abordaran los problemas sociales vinculados a los acontecimientos. La plaza del Duomo recuperó su actividad habitual, pero algunos establecimientos de la calle Torino continuaban cerrados, de acuerdo con la información local.










