Un blindado robotizado israelí que había quedado fuera de control estuvo a punto de provocar una crisis diplomática entre Israel y Líbano. Durante una operación para destruir el vehículo, una aeronave de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confundió el objetivo y atacó las inmediaciones de un transporte militar libanés con soldados a bordo. No hubo heridos ni daños.
El episodio ocurrió la semana pasada cerca de Ras al-Biyada, en el sector occidental del sur del Líbano. En esa zona opera el batallón Netzah Yehuda. Los militares israelíes habían enviado un transporte blindado de personal de manejo remoto a cumplir una misión, pero una avería les hizo perder el control del vehículo. El blindado siguió su recorrido y se aproximó a una instalación de las Fuerzas Armadas libanesas.
La decisión israelí fue destruir el vehículo antes de que continuara su desplazamiento. Una aeronave efectuó varios ataques sobre la zona donde se encontraba el blindado. Posteriormente se comprobó que las fuerzas israelíes habían identificado de manera equivocada el blanco: en lugar de apuntar al vehículo no tripulado de las FDI, habían dirigido los ataques hacia uno del Ejército libanés que tenía personal en su interior.
Los impactos se registraron cerca de los militares libaneses. Pese al error, la operación concluyó sin lesiones ni daños materiales. El incidente adquirió especial gravedad por el alto el fuego vigente y por las conversaciones que mantienen Israel y Líbano. Si los ataques hubieran causado víctimas entre los soldados libaneses, el episodio podría haber desencadenado una crisis diplomática grave e incluso la suspensión de esas conversaciones.
Las FDI reconocieron que conocen el incidente y que se encuentra bajo investigación. Su portavoz recalcó que las operaciones israelíes en esa zona tienen como objetivo exclusivamente a Hezbolá y no a las Fuerzas Armadas libanesas.










