La comunidad judía de la India, integrada por unas 4.000 a 5.000 personas y que no figura entre los seis grupos minoritarios reconocidos oficialmente en el país, celebró esta semana una victoria judicial histórica. El Tribunal Superior de Madhya Pradesh desestimó una apelación y confirmó la declaración del histórico cementerio judío de Ranital, en la ciudad de Jabalpur, como lugar protegido del patrimonio nacional. La noticia de la resolución llegó a Israel por medio de la restauradora Rina Pushkarna, quien desde hace décadas actúa como enlace informal entre ambos países.
El fallo definitivo pone fin a una larga disputa judicial que sostuvieron representantes de la comunidad judía local Bene Israel, con la dedicada asistencia del abogado Manish Verma.
Se calcula que el cementerio tiene más de un siglo de antigüedad. Fue establecido durante el dominio colonial británico para atender las necesidades funerarias de la población judía local. En aquella época residían en Jabalpur unas 200 familias judías, y las autoridades coloniales reservaron un terreno específicamente para sus entierros. En el lugar reposan unas 100 personas, entre ellas miembros destacados de la comunidad judía y soldados judíos que sirvieron en el Ejército británico.
Sin embargo, durante los últimos años el cementerio fue objeto de presuntas actividades delictivas. Representantes de las familias y activistas locales dedicados a la conservación del patrimonio sostienen que intereses inmobiliarios, descritos por los medios indios como la “mafia de las tierras”, intentaron apropiarse del terreno mediante la falsa afirmación de que se trataba de una propiedad privada. Durante esos intentos, varias lápidas históricas fueron dañadas o destruidas, presuntamente para borrar las pruebas de la historia judía del lugar.
La victoria judicial resulta especialmente significativa porque hoy solo quedan tres o cuatro miembros de la comunidad Bene Israel en Jabalpur. Pese a su reducido número, la campaña recibió un respaldo considerable del municipio, de activistas por la conservación arquitectónica y de numerosos ciudadanos indios que se opusieron al intento de apropiación y consideraban el cementerio una parte integrante del patrimonio cultural de la ciudad.
El reconocimiento oficial permitirá ahora a la comunidad cercar el cementerio, restaurar las lápidas dañadas y reparar sus puertas para evitar nuevos destrozos. Sus dirigentes consideran que la resolución establecerá un precedente jurídico importante, que facilitará la protección y conservación de otros lugares del patrimonio judío de la India que afrontan amenazas similares.
Entretanto, ya comienzan a concretarse los esfuerzos para restaurar el cementerio. El cónsul general de Israel en Bombay, Yaniv Revach, ha ofrecido toda su ayuda para impulsar el proyecto de restauración. También se espera que participen emisarios de Jabad que trabajan en distintas regiones de la India, con el propósito de documentar y conservar la historia de la comunidad judía local.










