Una versión de la amapola roja utilizada en Reino Unido para recordar a los caídos en guerra ha provocado acusaciones de apropiación política del Día del Recuerdo. La insignia, denominada “Palestine Poppy”, reproduce la forma de la flor tradicional, pero incorpora los colores de la bandera palestina. La venden por £1,74 ($2,32) y sus promotores la presentan como “un símbolo de solidaridad y recuerdo de la lucha continua del pueblo palestino y su combate por la justicia”.
La controversia se produce ante las conmemoraciones del 11 de noviembre, Día del Recuerdo, y del domingo 8 de noviembre, conocido como Remembrance Sunday. Ambas fechas honran a los militares caídos y a los veteranos de los países de la Commonwealth. La tradición procede del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial y de las amapolas que crecieron en los campos de batalla de Flandes. La flor roja representa el recuerdo y la esperanza y se convirtió en un símbolo reconocido de esas ceremonias.

El creador de la insignia es Abdul Qader Ismail, pediatra formado en Oxford. La revista británica The Spectator le atribuye varios libros dirigidos a adolescentes y jóvenes musulmanes en los que justifica castigos de la sharía, entre ellos la lapidación, racionaliza la mutilación genital femenina y describe la homosexualidad como una “prueba” de Alá. Ismail también milita en el Partido Verde británico y en su grupo Greens for Palestine, y copatrocinó una reciente resolución de ese sector titulada “El sionismo es racismo”.
El sitio de “Palestine Poppy” declara que la insignia conmemora a los “cientos de miles de hombres, mujeres y niños palestinos inocentes muertos, y a los millones de desplazados durante el genocidio de Gaza de 2023 a 2025”. Sus organizadores también aspiran a convertirla en un “símbolo contra el apartheid”. Israel rechaza las acusaciones de genocidio y apartheid relacionadas con la guerra contra Hamás, iniciada después de la masacre del 7 de octubre. En la misma página aparece un video con el lema “Del río al mar, Palestina será libre”, ampliamente criticado como un llamado a eliminar el Estado de Israel.
Los beneficios de la venta se destinarían a entidades propalestinas como Friends of Al-Aqsa. El Ministerio del Interior británico ha calificado a esa organización de “extrema izquierda e islamista”. Su fundador defendió públicamente que Hamás “no es una organización terrorista”, se reunió con el entonces dirigente del grupo Ismail Haniyeh y lo elogió como “mártir” después de su muerte en un ataque israelí. La organización no pudo participar el mes pasado en una conferencia del Partido Laborista, tras las críticas que provocó su presencia.
La iniciativa recibió críticas de antiguos militares británicos. El teniente general retirado Stuart Crawford, veterano del Ejército, analista de defensa y comentarista político, afirmó a GB News que la nueva insignia intenta “apropiarse” de la amapola roja tradicional o aprovechar su reconocimiento público. A su juicio, la amapola del Día del Recuerdo “es expresamente apolítica” y permite que las personas recuerden juntas a los muertos en guerra. En contraste, calificó la “amapola palestina” de un símbolo “abiertamente político, diseñado para dividir en lugar de unir”.
Stuart Fawcett, exoficial de la Marina Real, también denunció la utilización del símbolo nacional del recuerdo: “Ahora los vemos apropiarse de nuestro símbolo nacional de conmemoración. Nada es sagrado para esta gente, que se dedica a distorsionar la verdad”.

El ministro de Defensa en la sombra, David Reed, sostuvo que convertir el homenaje a quienes sacrificaron sus vidas en “un campo de batalla político” representa una falta de respeto hacia ellos. “Los caídos merecen nuestra gratitud, no nuestras agendas”, declaró. También anunció que expresará personalmente su rechazo a quienes lleven la insignia y pidió a otros que hagan lo mismo. Nigel Farage, líder de Reform UK, escribió en X: “Esta gente no tiene ningún respeto por nuestro país”.
La Royal British Legion, entidad que comercializa cada año alrededor de 35 millones de amapolas de papel e insignias tradicionales, recordó que la flor roja representa “una paz que incluye a todos” y que sus ventas ayudan a los miembros de las Fuerzas Armadas, a los veteranos y a sus familias cuando necesitan apoyo. Pese a la controversia, un portavoz de la organización declaró a GB News: “La gente es libre de elegir qué amapolas llevar”.










