Un alto funcionario estadounidense afirmó que Irán perdió parte de su control sobre el estrecho de Ormuz, lo que redujo su ventaja en las negociaciones con Washington sobre el memorando de entendimiento que ambas partes buscan cerrar.
Durante una rueda de prensa sobre el acuerdo en gestación, el asesor de Donald Trump sostuvo que Estados Unidos logró extraer discretamente mucho más petróleo del canal que al inicio de la guerra, debilitando la presión iraní sobre el tráfico marítimo.
Washington cree que Irán perdió influencia sobre Ormuz porque EE. UU. logró mover más petróleo por el estrecho, lo que mejoró su posición para negociar el memorando de entendimiento.
El funcionario explicó que dos aspectos cambiaron sustancialmente en las últimas semanas: el control iraní sobre Ormuz se debilitó y la posición negociadora estadounidense mejoró.
Ese cambio permitió a Washington obtener una redacción más firme sobre la eliminación del uranio altamente enriquecido de Irán, aunque el funcionario no detalló los términos exactos incluidos en el texto.
El memorando no obligaría a Irán a entregar de inmediato su material nuclear, sino que abriría conversaciones posteriores sobre esa cuestión durante la extensión del alto el fuego.
Washington ve avances sobre el uranio enriquecido iraní

“Es algo que propusimos hace un par de semanas”, afirmó el alto funcionario, en referencia a la redacción sobre el material nuclear iraní. Añadió que Teherán alcanzó un consenso interno en los últimos días.
El funcionario dijo que algunos sectores de línea dura en Irán se oponen al acuerdo, aunque describió la disidencia interna como “bastante mínima”.
También aclaró que sigue existiendo una fuerte desconfianza entre Washington y Teherán, por lo que el memorando fue diseñado sobre la base del cumplimiento y no de la confianza política entre las partes.
Las conversaciones nucleares que comenzarían tras la firma del memorando tendrán una duración de 60 días, según confirmó el alto funcionario estadounidense.
El acuerdo dependería del cumplimiento y de la aprobación iraní

Al ser preguntado sobre si el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, apoya el acuerdo en ciernes, el funcionario afirmó que quienes están en contacto con él confirmaron que se siente “cómodo con el punto en el que nos encontramos en la negociación”.
“En su sistema, no pueden hacer nada sin la aprobación del líder supremo”, añadió el funcionario, al describir el peso de esa decisión en la estructura política iraní.
La evaluación estadounidense sugiere que la pérdida de presión iraní sobre Ormuz abrió margen para endurecer el lenguaje nuclear del memorando, sin cerrar todavía el destino definitivo del uranio altamente enriquecido.
El memorando aparece así como una etapa inicial: extiende el alto el fuego, abre conversaciones técnicas y fija condiciones que deberán verificarse antes de cualquier beneficio económico para Teherán.
La disputa central sigue en el alcance práctico del acuerdo. Estados Unidos afirma que la presión sobre Ormuz ya no ofrece a Irán la misma ventaja, mientras Teherán intenta conservar margen sobre su programa nuclear y sus condiciones regionales.