El ejército iraní afirmó que atacó con misiles una base estadounidense en Kuwait, mientras el presidente Masoud Pezeshkian declaró que la guerra se había convertido en una “guerra a gran escala”.
“Las fuerzas terrestres del ejército atacaron con misiles tierra-tierra los sistemas de lanzamiento HIMARS del ejército terrorista estadounidense desplegados en la base de Arifjan, en Kuwait”, informó la agencia estatal IRNA, que citó a responsables de relaciones públicas del ejército.
“El HIMARS es un sistema móvil de misiles capaz de desplazarse con rapidez para atacar objetivos terrestres. Su destrucción causa daños a las capas ofensivas y defensivas y reduce la capacidad misilística del enemigo para cometer actos de agresión”, añadió.
El campamento Arifjan, situado al sur de la ciudad de Kuwait, alberga unidades de la Fuerza Aérea, la Armada, el Cuerpo de Marines y la Guardia Costera de Estados Unidos.






