La Armada de los Estados Unidos comprará cuatro blancos submarinos pesados Saab MK66 para ejercicios de guerra antisubmarina, de acuerdo con un contrato adjudicado el 29 de junio de 2026 por 23,19 millones de dólares.
Al ser empleados como blancos acústicos recuperables durante entrenamientos de detección, seguimiento, clasificación y ataque, estos sistemas reproducen firmas similares a las de un submarino, lo que permite a buques, aeronaves y helicópteros practicar la cadena completa de guerra antisubmarina sin utilizar una nave tripulada en cada ejercicio.
La Armada de Estados Unidos comprará cuatro Saab MK66 para emplearlos como blancos acústicos recuperables en ejercicios de detección, seguimiento, clasificación y ataque antisubmarino.
Basado en el AUV62-AT de Saab, un vehículo submarino autónomo de 21 pulgadas de diámetro, el MK66 no es un torpedo de combate porque carece de ojiva y no está diseñado para atacar buques o submarinos. En su lugar, su carga útil principal consiste en un sistema acústico programable capaz de generar señales activas y pasivas para presentarse ante sonares y sistemas de combate como un contacto submarino.
De acuerdo con los datos técnicos difundidos por Saab, el AUV62-AT pesa unos 800 kilos, puede operar entre la superficie y los 300 metros de profundidad y alcanza entre 3 y 12 nudos en inmersión. Además, su autonomía supera las tres horas a 10 nudos, las nueve horas a 6 nudos y las 18 horas a 3 nudos, lo cual permite ajustar la duración y el perfil del ejercicio.
Mientras que en modo activo el sistema utiliza un repetidor de eco programable con respuesta de frecuencia de 1 kHz a 100 kHz, en modo pasivo puede generar ruido, tonos, modulaciones, firmas asociadas a la velocidad y perfiles acústicos pregrabados en un rango de 25 Hz a 100 kHz. Para lograr esto, el vehículo incorpora transductores de baja, media y alta frecuencia, junto con hidrófonos en el casco y una cola remolcada.
Entrenamiento antisubmarino con contactos recuperables
Gracias a estas capacidades, que permiten representar distintos tipos de contacto submarino, las tripulaciones se ven obligadas a trabajar con variables similares a las de una operación real. De esta forma, deben enfrentar ruido ambiental, contactos falsos, comportamiento Doppler, variaciones de rumbo y comprobar la calidad de clasificación antes de un eventual ataque con torpedo de ejercicio.
Esta compra responde a una necesidad operativa concreta debido a que los submarinos nucleares de ataque, los submarinos diésel-eléctricos aliados, los aviones P-8A Poseidon, los helicópteros MH-60R Seahawk y los buques de superficie son activos de alta demanda. Por ello, usar sumergibles tripulados como blancos de entrenamiento consume horas de tripulación, mantenimiento y disponibilidad que también resultan necesarias para despliegues, certificaciones y pruebas de la flota.
Para aumentar las repeticiones de entrenamiento con un blanco reutilizable, reprogramable y recuperable, el MK66 permite cargar las misiones antes del ejercicio mediante una consola de operador. Gracias a esta característica, el sistema puede emplearse tanto en polígonos instrumentados como en mar abierto.
Tras evaluar el AUV62-AT dentro del programa de Pruebas Comparativas Extranjeras, la Armada estadounidense emitió una notificación posterior de contratación federal. En dicho documento, se describió al MK66 Mod 0 como un vehículo submarino autónomo modular, escalable y configurable, destinado a funcionar como blanco acústico artificial para entrenamiento en guerra submarina.
El valor del sistema va más allá del trabajo del operador de sonar, ya que también permite entrenar la coordinación entre buques, helicópteros y aeronaves de patrulla marítima. Asimismo, facilita probar la transferencia de contactos, verificar la calidad del seguimiento antes del lanzamiento de un torpedo de ejercicio y analizar el desempeño de las tripulaciones una vez finalizada la misión.
Aunque la adquisición resulta limitada en volumen, apunta a un requisito de preparación mucho más amplio. Su objetivo es disponer de contactos submarinos controlables y realistas para entrenar con mayor frecuencia la guerra antisubmarina coordinada, sin depender siempre de la presencia de un submarino real.