La Armada de Estados Unidos estableció una nueva configuración estándar de misiles aire-aire para el F/A-18E/F Super Hornet de Boeing, después de revisar las necesidades de interceptación de la aeronave embarcada. La disposición, conocida como “Murder Hornet”, combina cuatro AIM-9X Sidewinder con guiado infrarrojo y cinco AIM-120 AMRAAM con radar activo, ambos desarrollados por Raytheon, división de RTX Corporation.
La configuración busca ampliar la adaptación del Super Hornet frente a amenazas de características distintas, incluidos drones de baja velocidad y baja firma de radar, misiles de crucero pequeños y aeronaves de combate. Aunque el avión puede portar hasta diez AIM-120, esta distribución reserva puntos de anclaje externos para otros equipos, como cápsulas infrarrojas y tanques externos de combustible.
La variante “Murder Hornet” combina cinco AIM-120 AMRAAM y cuatro AIM-9X Sidewinder para equilibrar alcance, cantidad de interceptores y disponibilidad de soportes externos en el F/A-18E/F Super Hornet.
Combinación de AIM-120 y AIM-9X en el Super Hornet
Dentro de esa combinación, el AIM-120 mantiene la función principal en combates más allá del alcance visual. Sus versiones recientes ofrecen mayor alcance que los modelos iniciales y, según explicó Jon Norman, vicepresidente de requisitos y capacidades de Raytheon, pueden utilizar trayectorias más eficientes, ascender durante el vuelo y alcanzar mayor velocidad en la fase descendente.

El AIM-9X cumple una función diferente dentro de la configuración. Su buscador infrarrojo y su compatibilidad con miras montadas en casco permiten atacar blancos que el radar no siempre detecta o sigue con facilidad, como drones pequeños. Además, incorpora vectorización de empuje y mayor resistencia frente a señuelos.
La diferencia de costo también influye en la lógica de empleo. El AIM-9X tiene un costo estimado de 430.818 dólares, frente a los 995.018 dólares del AIM-120, lo que introduce una alternativa más económica para determinadas interceptaciones sin eliminar la capacidad de combate de mayor alcance.
Autorización de NAVAIR y debate sobre el costo de los interceptores
Para que el Super Hornet pudiera llevar cuatro AIM-9X, fue necesaria una autorización de NAVAIR, el Comando de Sistemas Aéreos Navales. Esa aprobación se concedió durante el simposio Tailhook 2024, después de un trámite de una semana.

En ese mismo foro se debatió el empleo de misiles de alto costo contra drones baratos. La respuesta operativa se basa en la protección de medios navales de alto valor, como portaaviones y destructores; por esa razón, el costo del interceptor queda subordinado al valor del blanco protegido.
Aunque la configuración “Murder Hornet” modifica la distribución de misiles aire-aire, no reemplaza otras capacidades del Super Hornet. La aeronave también puede portar el AIM-174B, una variante aire-aire derivada del misil SM-6, con un alcance citado de hasta 250 millas.
AIM-174B y continuidad de las capacidades de largo alcance
El AIM-174B aumenta la capacidad de interceptación a larga distancia y reintroduce una función semejante a la que cumplía el AIM-54 Phoenix en el F-14 Tomcat. Esta arma fue empleada en ejercicios como Gray Flag 2024 y Rim of the Pacific 2024, dentro del proceso de integración de capacidades aire-aire de mayor alcance en la aviación naval estadounidense.

Junto con los misiles aire-aire, el F/A-18E/F puede llevar municiones aire-tierra de precisión y mantiene un cañón interno de 20 mm como armamento de último recurso. De ese modo, la nueva configuración busca equilibrar alcance, número de interceptores y disponibilidad de puntos de anclaje externos para sensores o combustible, sin limitar el uso del Super Hornet a un único tipo de amenaza.