La Armada de Estados Unidos anunció adjudicaciones por un total de $76 600 millones para construir nuevos submarinos de ataque y de misiles balísticos, además de financiar infraestructura, modernizar astilleros y reforzar la fuerza laboral y las cadenas de suministro necesarias para estos programas.
El paquete comprende catorce submarinos: cinco de la clase Columbia, valorados en unos $30 000 millones, y nueve unidades de la clase Virginia del Bloque VI, por cerca de $42 000 millones. Los contratos fueron adjudicados a General Dynamics Electric Boat y Huntington Ingalls Industries.
Los principales programas de submarinos de la Armada acumulan años de retrasos y sobrecostos. Esta situación ha generado inquietud mientras la ya numerosa flota china continúa creciendo e incorpora nuevas capacidades.
Altos mandos navales consideran que estas naves son esenciales para el poder marítimo de Estados Unidos y para los planes de recapitalización de la flota.
“Al asegurar la producción continua de las clases Columbia y Virginia, garantizamos que mantendremos la entrega de la plataforma de combate más letal, resistente y con mayor capacidad de supervivencia del mundo a nuestros comandantes combatientes globales, a la vez que proporcionamos estabilidad a largo plazo a nuestra base industrial de construcción naval”, afirmó en un comunicado el vicealmirante Robert Gaucher, director de los programas de submarinos.
Gaucher agregó que “estos submarinos darán seguridad a nuestros aliados y disuadirán a nuestros adversarios, al mismo tiempo que actuarán como una pieza clave de nuestras fuerzas conjuntas mediante la proyección de poder de combate en áreas restringidas y la defensa de nuestra nación y sus intereses durante las próximas décadas”.
El monto anunciado incluye inversiones adjudicadas con anterioridad. “El contrato del Bloque VI abarca compras de material anunciadas con anterioridad (las cuales comprenden material de largo plazo de entrega y material de cantidad económica de pedido). El anuncio también contempla inversiones adjudicadas previamente en iniciativas para la productividad de los astilleros”, precisó el Departamento de Defensa en su comunicado.
Tras conocerse la adjudicación, los presidentes de General Dynamics Electric Boat y de Newport News, filial de HII, señalaron que estas inversiones ofrecen señales de demanda que permitirán a los constructores navales contratar y sostener de forma constante a sus trabajadores, además de fortalecer la base industrial.
Durante décadas, la falta de previsibilidad en los pedidos de la Armada ha ejercido presión sobre los astilleros y sus proveedores. Las empresas han pedido una mejor planificación de los programas para poder contratar y retener personal, así como financiar mejoras en equipos, tecnologías y sistemas de sus instalaciones.
Los problemas laborales de la construcción naval estadounidense abarcan la contratación, los salarios, la capacitación, la vivienda, la experiencia y la retención de talento. La Armada y sus socios industriales han tratado de afrontar estas dificultades mediante inversiones en mejores remuneraciones y beneficios. La institución también estudia la automatización de determinadas tareas en los astilleros.
Además, la Armada analiza ampliar la cooperación en construcción naval con socios internacionales como Corea del Sur y Japón. Los astilleros surcoreanos, considerados entre los más avanzados y activos del mundo, ya realizan un número creciente de trabajos de mantenimiento para embarcaciones de la Armada estadounidense.





