El programa del misil balístico intercontinental LGM-35A Sentinel incorporará un vehículo de reentrada diseñado para alojar la ojiva nuclear W87-1. Ese vehículo, denominado Mk21A, completó el 9 de octubre de 2026 otra prueba de vuelo desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. Para el ensayo se utilizó un cohete Minotaur I de Northrop Grumman y una unidad Mk21A sin armamento. El Centro de Armas Nucleares de la Fuerza Aérea (AFNWC) identificó la operación como una prueba ambiental en vuelo.
El Mk21A se prueba en vuelo sin necesidad de lanzar un misil completo
La prueba permite recopilar información sobre las condiciones físicas que encontrará el vehículo de reentrada y sobre sus efectos en los elementos instalados en su interior. Esos registros sirven para ajustar las simulaciones informáticas con las que se calcula el comportamiento del Mk21A. El sistema permanece en la fase de desarrollo de ingeniería y fabricación. El ensayo del 9 de octubre no fue el primero de este tipo: otro Mk21A ya había volado a bordo de un Minotaur I desde Vandenberg el 17 de junio de 2024.
La elección del lanzador responde a las funciones que puede cumplir el Minotaur I. Se trata de un cohete desechable derivado del misil Minuteman II, utilizado tanto para poner en órbita pequeños satélites del Gobierno estadounidense como para realizar pruebas de equipos sin recurrir a un misil balístico intercontinental completo. La documentación difundida sobre el ensayo de octubre no incluyó una fotografía nueva de aquel lanzamiento. En su lugar, la Fuerza Aérea utilizó una imagen de la campaña de 2024.
Qué condiciones se evalúan durante el vuelo del vehículo Mk21A
- La exposición al calor y a la fricción.
- Las vibraciones que soporta el vehículo.
- Las cargas aerodinámicas que aparecen durante el recorrido.
- Los efectos de estas condiciones sobre los componentes internos y los modelos de simulación.

El vehículo Mk21A llevará la ojiva W87-1 del nuevo misil Sentinel
La Fuerza Aérea describe el Mk21A como un equipo destinado a integrarse en un futuro misil balístico intercontinental una vez que alcance su plena condición operativa. Aunque esa formulación no identifica expresamente al Sentinel, la relación entre ambos programas ya ha sido confirmada por el propio servicio. El vehículo de reentrada se desarrolla para alojar la ojiva nuclear W87-1. En la configuración conocida como MIRV, un misil intercontinental puede transportar varios vehículos de reentrada con orientación independiente, cada uno equipado con su correspondiente ojiva.
Lockheed Martin tiene a su cargo el desarrollo de ingeniería y fabricación del Mk21A mediante un contrato con la Fuerza Aérea. La AFNWC explicó que el vuelo de octubre formaba parte de los ensayos de ese vehículo sin armamento y destacó que los lanzadores Minotaur permiten someter cargas útiles y tecnologías nuevas a condiciones de prueba próximas a las operativas. El mayor general William Rogers, responsable de adquisiciones de la cartera de misiles intercontinentales y director de sistemas ICBM de la AFNWC, vinculó el desarrollo del Mk21A a la modernización de esos misiles frente a las amenazas que Estados Unidos atribuye a sus adversarios.

Los trabajos con el vehículo de reentrada avanzan en paralelo a los preparativos del misil Sentinel. Durante septiembre de 2026 se anunció el ensamblaje vertical de un Sentinel en Vandenberg, como preparación para su primer lanzamiento de prueba, previsto para 2027. Antes de ese vuelo está programada una revisión crítica de diseño del sistema completo en marzo de 2027. La prueba del Mk21A y el calendario del misil forman parte de actividades de desarrollo que todavía deben continuar.
La general de brigada Amanda Okeson, responsable de programas de la Dirección de Sistemas ICBM de la AFNWC, señaló que la inversión para modernizar la misión de los misiles intercontinentales sigue entre las prioridades de la Fuerza Aérea. El Centro de Armas Nucleares dirige las adquisiciones relacionadas con el Mk21A y coordina la gestión de material nuclear para el Comando de Material de la Fuerza Aérea (AFMC), además de prestar apoyo al Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea (AFGSC).

El Mk21A recibe más fondos mientras Sentinel afronta sobrecostos
El desarrollo del vehículo ya acumula adjudicaciones de considerable valor. En octubre de 2023, la AFNWC concedió a Lockheed Martin un contrato de $996 000 000. En noviembre de 2025 se aprobó una modificación adicional por 453 millones. Un informe de adquisiciones del Pentágono correspondiente a abril y publicado en septiembre situó esa ampliación dentro de una nueva planificación del programa. La modificación busca separar el calendario del Mk21A del de otros proyectos y permitir que continúe su desarrollo mediante un plan actualizado.
El mismo informe identifica diversos elementos que forman parte del Mk21A: una punta delantera estable, un transductor de alto impulso, el subsistema de armado y espoleta (AFS), las secciones delantera y central de la cubierta aerodinámica y su tapa posterior. También incluye un subsistema de radiofrecuencia con antenas, el mecanismo de giro del vehículo de reentrada, un cable de desconexión durante el vuelo y otros conductores eléctricos. El diseño reúne, por tanto, los elementos físicos y eléctricos descritos en la documentación de adquisiciones.
La evolución del Mk21A ocurre mientras el programa Sentinel enfrenta incrementos de costes. La decisión de no reutilizar los silos existentes del Minuteman agravó esos aumentos, que dieron lugar a una revisión conforme a la ley Nunn-McCurdy. El mecanismo de control contempla la posible cancelación de un programa cuando sus costes superan los límites establecidos respecto de la estimación inicial. La documentación citada señala un umbral del 25 % y la necesidad de que el Departamento de Guerra certifique ante los legisladores que el proyecto cumple los criterios para continuar.










