El Ejército de Estados Unidos probó en Fort Rucker, Alabama, un dron de carga TRV-150 equipado con un lanzador de tres cohetes APKWS guiados por láser. La demostración de tiro real se realizó el 20 de mayo de 2026 con apoyo de la industria y buscó comprobar si una plataforma no tripulada de reabastecimiento puede asumir también misiones de ataque de precisión y defensa contra drones.
La configuración ensayada combinó el TRV-150 de Service Engineering Company con un lanzador desarrollado por BAE Systems FalconWorks para cohetes de 70 mm con guiado APKWS. El objetivo fue validar la integración del arma en una aeronave ligera no tripulada y evaluar su comportamiento durante el lanzamiento de munición real.
El Ejército de EE. UU. probó un TRV-150 armado con APKWS para evaluar si un dron logístico puede convertirse en una plataforma táctica de fuego guiado y defensa contra sistemas aéreos no tripulados.
TRV-150: de dron logístico a plataforma armada
El TRV-150 está concebido como un vehículo aéreo no tripulado logístico para el Ejército estadounidense y el Cuerpo de Marines. Puede transportar hasta 150 libras de carga y se emplea para llevar munición, combustible, material médico y otros suministros a unidades desplegadas fuera de líneas logísticas convencionales.
Su arquitectura modular, con energía a bordo, enlaces de datos e interfaces para cargas útiles, facilita la adaptación a distintos perfiles de misión. Esa característica permite que una aeronave inicialmente diseñada para reabastecimiento pueda recibir sensores, sistemas de comunicación o armamento ligero según las necesidades operativas.
La incorporación del APKWS modifica ese perfil. El sistema, desarrollado como kit de guiado para los cohetes Hydra 70, convierte munición no guiada de 70 mm en un arma guiada por láser. En el TRV-150, el lanzador de tres tubos permitiría a unidades de maniobra disponer de una capacidad orgánica de fuego de precisión sin recurrir de inmediato a helicópteros de ataque, aeronaves tripuladas o apoyos de escalones superiores.
Prueba de tiro real y parámetros evaluados
Durante la prueba se revisaron la estabilidad de vuelo, el control de guiñada, la compensación del impulso producido por los disparos, la integración física del lanzador y la respuesta del software en la secuencia de lanzamiento. Estos parámetros son relevantes porque el disparo de cohetes introduce fuerzas que pueden alterar la actitud de una aeronave ligera, especialmente cuando el armamento va montado externamente.
La demostración sigue a ensayos previos en el campo de pruebas de Dugway, donde el TRV-150 fue probado con cohetes APKWS contra blancos terrestres y aéreos. Entre esas evaluaciones figuró un enfrentamiento aire-aire contra un dron de ala fija del Grupo 2, además de ataques aire-tierra.
APKWS como munición de precisión contra drones
El interés militar de la integración está en trasladar munición ya disponible a plataformas más pequeñas y prescindibles. Hasta ahora, los cohetes APKWS se han empleado principalmente desde helicópteros AH-64 Apache, UH-60 Black Hawk y aeronaves de ala fija bajo estructuras de mando superiores.
En un dron táctico, la misma munición podría acercar el fuego guiado a unidades de batallón o compañía. Esto ampliaría la capacidad de respuesta de fuerzas desplegadas en áreas donde el apoyo aéreo tripulado puede tardar más en llegar o depender de autorizaciones de escalones superiores.
El concepto también apunta a misiones contra sistemas aéreos no tripulados. Frente a la expansión de drones de ataque y municiones merodeadoras, un TRV-150 armado con APKWS podría ofrecer una capa intermedia de defensa: más alcance que las armas ligeras y menor coste que muchos misiles antiaéreos convencionales.
Nuevas evaluaciones en White Sands y Eglin
El Ejército prevé nuevas evaluaciones en actividades del Ejercicio Conjunto de Preparación en el Polígono de Misiles de White Sands y en la Base Aérea de Eglin. Las pruebas previstas abordarán escenarios de defensa de bases, defensa antiaérea y lucha contra UAS en condiciones más cercanas al empleo operativo.
El resultado de estas evaluaciones será clave para determinar si el TRV-150 puede pasar de su función logística original a un papel más amplio dentro de la aviación no tripulada táctica. La combinación de reabastecimiento, ataque de precisión y defensa contra drones refleja una tendencia creciente hacia plataformas modulares capaces de cambiar de misión con rapidez en el campo de batalla.