El último AV-8B Harrier II de despegue y aterrizaje vertical construido para el Cuerpo de Marines de Estados Unidos viajó a la Estación Aérea Naval de Pensacola, en Florida, para su retiro como exhibición estática en el Museo Nacional de Aviación Naval. La aeronave con matrícula BuNo 166288 pertenecía al Escuadrón de Ataque de los Marines 223 (VMA-223) “Bulldogs”.
El avión fue desmilitarizado. Los técnicos retiraron todos los equipos críticos y desmontaron las alas para facilitar el traslado en camión hasta Pensacola, previo a su reensamblaje. El proceso estuvo bajo la supervisión de Pablo “Louie” Sánchez, subdirector de logística del programa de ataque e integrante del grupo de trabajo del museo.
El fin de 55 años de operaciones con aviones de salto
El 3 de junio de 2026, el VMA-223 realizó su vuelo final en una ceremonia de despedida en la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Cherry Point, Carolina del Norte. El Cuerpo de Marines operó distintos modelos de Harrier durante casi 55 años, con inicios en 1971 a través del AV-8A británico y luego con el AV-8B Harrier II de McDonnell Douglas desde 1985. En las cuatro décadas posteriores, el avión operó desde buques de asalto anfibio y bases avanzadas austeras para brindar apoyo aéreo cercano. Tras este retiro, los escuadrones realizan la transición hacia el F-35B Lightning II y la variante F-35C.

Boeing entregó este avión específico en septiembre de 2003. La unidad acumuló más de 5.800 horas de vuelo en múltiples misiones a bordo de buques de la Armada. En el museo, el motor turbofán F402-RR-408 se exhibirá en un soporte separado para mostrar sus compresores contrarrotativos y su capacidad de empuje vectorial.
Bonnie Town, representante del recinto, afirmó que la llegada de este último AV-8B Harrier II+ producido marca el fin de un capítulo extraordinario en la aviación del Cuerpo de Marines y que el museo asume con honor la preservación de esta aeronave histórica. El teniente coronel John Cumbie, comandante del VMA-223, describió la exhibición como un tributo a la comunidad del Harrier y a los altos estándares profesionales del personal para mantener el avión en vuelo. Los sargentos Christian Regueira y Bradley Birchfield, encargados del reensamblaje, vivieron este trabajo como un momento personal agridulce antes de pasar a los aviones modernos.
El avión persiguió al narcotráfico poco antes de su retiro

El escuadrón VMA-223 se desactivó el 3 de junio de 2026. Sus aviones operaron hasta poco antes de su retiro con el Grupo Preparado Anfibio Iwo Jima durante la Operación Southern Spear, un despliegue centrado en atacar el tráfico marítimo de narcóticos en la región.
La capacidad del Harrier para operar desde pistas cortas reducía su vulnerabilidad ante ataques a bases convencionales en las etapas iniciales de un conflicto. Esta característica permitía ubicarlo más cerca del frente y reducir el tiempo de respuesta para misiones de ataque urgente, con menor dependencia de grandes portaaviones. Tras los atentados del 11 de septiembre, los Harrier de los Marines destacaron como plataforma principal de ataque a tierra en Irak y Afganistán.
Las mejoras posteriores, como el radar AN/APG-65, los módulos de selección de objetivos LITENING y los sistemas LINK-16, otorgaron al estándar AV-8B+ una capacidad optimizada para misiones aire-aire y aire-tierra con armas de precisión y misiles más allá del alcance visual.










