Israel planea desarrollar capacidades espaciales ofensivas dentro del programa presupuestario plurianual del Ministerio de Defensa, que incluye sistemas para proteger sus satélites frente a naves hostiles y armas capaces de atacar objetivos en la Tierra desde el espacio.
El programa también prevé ampliar la recopilación de inteligencia espacial y reforzar los sistemas de comunicaciones. Una partida específica financiará las capacidades ofensivas, mientras la Dirección de Investigación y Desarrollo de Defensa (MAFAT), las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y las industrias de defensa participan en su planificación y desarrollo.
Uno de los ejes contempla aumentar la capacidad de las FDI para obtener inteligencia desde el espacio mediante varias capas de observación, con operaciones continuas en distintas condiciones meteorológicas y sobre múltiples zonas de forma simultánea. Otro busca establecer comunicaciones más amplias y resistentes para el aparato de defensa.
El componente ofensivo se concentrará en dos áreas: sistemas destinados a proteger los satélites israelíes frente a satélites enemigos y armamento capaz de atacar objetivos terrestres desde el espacio.
El ministerio de Defensa y las FDI ampliaron el uso de satélites durante la Operación León Rugiente para recopilar inteligencia y construir bancos de objetivos. Esa experiencia forma parte de los factores que impulsan el nuevo programa.
El ministro de Defensa, Israel Katz, ha sostenido en foros cerrados que Israel necesita acelerar la modernización de sus capacidades espaciales y situarse entre los cinco países líderes en este ámbito. Según Katz, estos sistemas deben proporcionar a las FDI nuevas capacidades en futuros conflictos, además de las que ofrecen la Inteligencia Militar y la Fuerza Aérea.
“La dimensión espacial nos permite fotografiar tanto de día como de noche, penetrar las nubes y crear capacidades adicionales para la captura de imágenes en alta resolución”, afirmó Katz al referirse al satélite Ofek 19.
Avi Berger, jefe de la Dirección Espacial del Ministerio de Defensa, afirmó que la Operación León Rugiente supuso “un salto muy significativo” para Israel en el ámbito espacial. Berger, galardonado con el Premio de Defensa de Israel por proyectos tecnológicos del sector, señaló que el reconocimiento estuvo relacionado con los lanzamientos de los satélites Ofek 13 y Ofek 19.
Ambos son satélites SAR, equipados con radar de apertura sintética. A diferencia de los sistemas electroópticos, que dependen de la luz reflejada desde la superficie terrestre, esta tecnología emite radiación electromagnética y utiliza el retorno de esa energía para producir imágenes.
“Esto nos permite fotografiar tanto de día como de noche, penetrar las nubes y crear capacidades adicionales de captura de imágenes en alta resolución en otros contextos sobre los cuales no es posible debatir”, explicó Berger.
El funcionario sostuvo además que Israel debe “establecer una superioridad de seguridad en el espacio” para garantizar libertad de acción a las FDI y al aparato de defensa. “Sobre esta base, seremos capaces de producir efectos adicionales contra diversas zonas geográficas”, añadió.










