El Cuerpo de Marines de Estados Unidos entrenó a equipos de drones FPV para coordinar ataques contra objetivos distintos con tiempos de impacto casi simultáneos durante su primera Competencia de Drones de Ataque, celebrada del 10 al 14 de agosto en la Base del Cuerpo de Marines de Quantico, Virginia.
En el ejercicio participaron miembros del Tercer Equipo de Combate Litoral y de la Cuarta División de Marines. Las pruebas incluyeron planificación de ataques, integración de medios de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), operaciones urbanas y nocturnas, vuelos de larga distancia y ataques contra objetivos en movimiento.
Los equipos también tuvieron que operar frente a una fuerza enemiga que utilizó sistemas ISR para localizar y seguir los puntos de lanzamiento. Los operadores debieron gestionar antenas, emisiones de radiofrecuencia y posiciones ocultas mientras mantenían el enlace con sus aeronaves y continuaban las misiones.
Uno de los ejercicios principales consistió en emplear varios drones contra objetivos separados y coordinar sus tiempos de llegada. La planificación exigió combinar la información obtenida mediante ISR con distintas rutas de aproximación y ajustar el momento del ataque de cada aeronave.
El Batallón de Entrenamiento con Armas organizó la competencia bajo el Mando de Entrenamiento y la utiliza para desarrollar tácticas y estándares de instrucción para drones FPV armados. El programa de Competencia de Armas del año fiscal 2026 incorpora estos sistemas como parte del entrenamiento de los Marines, mientras que el Equipo de Drones de Ataque se ocupa de difundir técnicas de empleo intermedio y avanzado y evaluar a los operadores.
El Cuerpo de Marines no informó qué modelos de drones fueron utilizados en Quantico ni confirmó si durante las pruebas se emplearon cargas explosivas. Entre los sistemas FPV que mantiene en servicio se encuentra el Neros Archer, descrito en directrices publicadas en septiembre de 2025 como una plataforma consumible de bajo costo destinada al desarrollo de tácticas estandarizadas y a la formación de operadores.
En una demostración realizada en marzo de 2025 en el Centro de Combate Aire-Tierra de Twentynine Palms, un Archer superó los 145 kilómetros por hora y recorrió más de 20 kilómetros con una carga útil de aproximadamente 2,3 kilogramos. También completó un perfil de ataque terrestre a más de 20 kilómetros y una intercepción aérea a unos 10 kilómetros mientras transmitía video y datos de posición en tiempo real.
El Cuerpo de Marines ha identificado para futuros entrenamientos áreas como la navegación aérea de largo alcance, el cálculo del tiempo sobre el objetivo, las medidas de protección de emergencia, los procedimientos de escape y evasión y la reducción de firmas. Estas prácticas forman parte además del modelo de capacitación de instructores para extender procedimientos estandarizados a las unidades operativas.
El servicio mantiene cursos específicos para operadores de drones de ataque. En junio de 2026, Marines recibieron entrenamiento con el Neros Archer en Camp Pendleton, California, como parte de la preparación y certificación de personal destinado a unidades operativas.
Para la competencia del año fiscal 2027 está previsto incorporar una fuerza enemiga dedicada, efectos de guerra electrónica y distancias de combate de hasta 20 kilómetros.










