Kelly Caruana, una bailarina maltesa de 18 años, viajaba en el asiento del acompañante cuando el conductor perdió el control del automóvil y chocó contra una barrera. Según publicaciones posteriores, en ese momento ella se había inclinado para recoger su teléfono debajo del asiento y el airbag se abrió con fuerza frente a su rostro. Caruana quedó hospitalizada en estado grave y murió ocho días después del accidente.
El choque ocurrió el 21 de agosto, alrededor de las 20:15, en la ciudad de Qormi, Malta. Kelly viajaba con un conductor de 20 años y, según la investigación inicial, él perdió el control del vehículo antes de impactar contra una barrera. Un equipo médico atendió a ambos en el lugar y los trasladó a un hospital local.
Durante los días siguientes, el estado de Kelly empeoró. Su muerte fue declarada la noche del 29 de agosto. La policía informó entonces que había muerto a causa del accidente y abrió una investigación para establecer las circunstancias del hecho. El conductor también sufrió heridas, pero sobrevivió.
Más tarde apareció otro dato sobre el momento del impacto. Varias publicaciones señalaron que Kelly se inclinó debajo del asiento para recoger su teléfono móvil justo cuando ocurrió la colisión. De acuerdo con esa versión, las lesiones graves se produjeron porque el airbag se abrió con fuerza y la golpeó en el rostro a muy corta distancia. Esa explicación todavía no forma parte de una conclusión oficial.
La policía no confirmó que Kelly estuviera inclinada hacia el teléfono en el momento del choque y tampoco se publicaron los resultados de la autopsia. Por ahora, no está claro si el airbag fue la causa directa de su muerte. La investigación continúa y busca reconstruir, entre otros aspectos, la posición exacta de los ocupantes y las circunstancias de las lesiones.
Kelly, residente de Paola, formaba parte del grupo Lookstar Dancers Tarxien y también participaba en espectáculos del conocido carnaval de Malta. Familiares y amigos la describieron como una joven amable, delicada y de sonrisa contagiosa. Su padre escribió después de su muerte que la familia “nunca la olvidará”.
En su funeral, celebrado el 5 de septiembre, la familia pidió a los asistentes que no vistieran de negro. En su lugar, solicitaron camisas blancas y jeans azules, además de flores blancas, con la intención de que la despedida reflejara lo que para ellos caracterizaba a Kelly. “Queremos rodearla de blanco, luz y amor”, escribió una familiar antes del funeral.










