La fundación de la empresa israelí Monday.com desplegó equipos de respuesta en Venezuela y Colombia para apoyar a organizaciones humanitarias tras los terremotos que afectaron a ambos países. Su función se centró en ordenar información, coordinar voluntarios y centralizar datos que, durante las primeras horas de una emergencia, suelen quedar dispersos entre mensajes, correos, documentos y registros en papel.
La iniciativa adapta la plataforma de gestión de trabajo de Monday.com a operaciones de ayuda. El equipo crea paneles, formularios, mapas, sistemas de inventario y herramientas de coordinación según las necesidades de las organizaciones locales. La compañía busca reducir el tiempo necesario para convertir información dispersa en datos útiles para la toma de decisiones.
En Venezuela, el equipo colaboró con la Cruz Roja y con la organización humanitaria CADENA después de la fase inicial de búsqueda y rescate. Con apoyo remoto desde Israel, estableció un centro digital para concentrar información sobre atención médica, distribución de agua, voluntarios, suministros y donaciones. También desarrolló un mapa para registrar la presencia de personal y recursos en los distintos puntos de operación.
Samuel Ducoff, gerente de experiencia del cliente de Monday.com y voluntario en la misión, ayudó a instalar los sistemas sobre el terreno. El trabajo incluyó la creación de paneles con herramientas de inteligencia artificial y la digitalización de registros que antes se mantenían en papel o pizarras.
Tras el terremoto en Colombia, un representante regional de la fundación llegó al país dentro de las primeras 72 horas. El equipo creó herramientas digitales para los servicios de emergencia, organizó un sistema internacional de recaudación, habilitó formularios para médicos y montó un centro de llamadas destinado a conectar psicólogos voluntarios con pacientes.
La fundación opera como el brazo filantrópico de Monday.com y mantiene una red de representantes en distintas regiones para establecer relaciones con organizaciones antes de que ocurra una emergencia. La empresa ha comprometido el 10% de su capital a la fundación y permite que sus empleados dediquen el 1% de su tiempo laboral remunerado a estas actividades.
El modelo busca cubrir carencias tecnológicas frecuentes en el sector humanitario sin sustituir a las autoridades ni a los equipos locales. La prioridad, según la responsable de respuesta de emergencia, Myriam Kuperman, es identificar primero qué necesitan las organizaciones sobre el terreno y adaptar después las herramientas a esas necesidades.










