Fuentes políticas libanesas revelaron este miércoles que Hezbolá preparaba un plan de escalada militar contra Israel que contempla dirigir los ataques contra localidades civiles del norte, en contraste con su estrategia anterior, centrada en los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, según informó la cadena Eram News. De acuerdo con esos reportes, la organización realiza preparativos logísticos secretos, entre ellos el almacenamiento de alimentos y equipo militar en escondites situados a lo largo de las zonas exteriores al norte del río Litani.
Según las evaluaciones, el objetivo del plan es ejercer una fuerte presión sobre el liderazgo político israelí, a partir de la premisa de que los ataques contra la población civil generan mayores consecuencias políticas internas, sobre todo ante la proximidad de un periodo electoral. Sin embargo, toda la operación depende de una “luz verde” de Teherán, que dirige los movimientos de la organización conforme a la evolución de sus relaciones con Estados Unidos.
Pese a los informes sobre el rearme y el nuevo despliegue de sus fuerzas, Hezbolá mantiene una relativa calma militar durante las rondas de negociaciones en Roma. Expertos y analistas consideran que esa inactividad no obedece a una situación de debilidad, sino a una orden expresa de Irán.
Según el informe, Teherán utiliza a Hezbolá como instrumento táctico de presión. Irán mantiene contenida a la organización para mejorar sus condiciones en las negociaciones con Washington, pero está preparado para activarla si comienza una campaña directa contra sus instalaciones nucleares o contra la infraestructura iraní.
La dependencia de Hezbolá respecto del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica es absoluta. Según fuentes estratégicas, la organización no actúa como una fuerza independiente, sino como un brazo de Irán. Su principal función consiste en convertir al Líbano en un escenario al servicio exclusivo de los intereses iraníes, ya sea mediante una escalada repentina o mediante su incorporación a un proceso de acuerdo político, si Teherán así lo decide.






