Hezbolá comunicó a las autoridades libanesas que rechaza el alto el fuego anunciado tras las conversaciones entre Israel y el Líbano celebradas en Washington, mientras el Gobierno libanés afirmó que el ejército comenzará su despliegue en “zonas piloto” del sur del país sin presencia de fuerzas israelíes ni del grupo armado.
Hezbolá rechazó el alto el fuego anunciado en Washington pese a que Líbano aseguró que avanzará con el despliegue del ejército en áreas piloto del sur, concebidas sin presencia israelí ni de actores no estatales.
Un responsable de Hezbolá que pidió anonimato afirmó que la posición del grupo fue transmitida “al presidente del Parlamento, Nabih Berri”, aliado de la organización y mediador ante las autoridades libanesas. Según esa versión, Berri “comparte esta postura”, aunque la tregua dependía del acuerdo de Hezbolá para entrar en vigor.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, sostuvo que el despliegue del ejército avanzará como primera fase. En declaraciones leídas por el ministro de Información, Paul Morcos, tras una reunión del Consejo de Ministros, Salam dijo que el siguiente paso será “práctico y tangible” y consistirá en el despliegue del ejército libanés en zonas piloto.
Líbano defiende el despliegue del ejército en el sur

Salam añadió que la medida “no perjudica nuestro derecho a una retirada total israelí, pero nos acerca a ella”. Con esa declaración, el Gobierno libanés intentó presentar el despliegue como un paso inicial para recuperar control territorial sin renunciar a sus exigencias sobre la retirada de Israel.
La declaración conjunta difundida tras las conversaciones de Washington señaló que Israel y el Líbano acordaron crear “zonas piloto” en el sur del Líbano, donde las fuerzas del ejército libanés asumirán el control exclusivo del territorio. El texto estableció que esas áreas no deberán contar con presencia de actores no estatales.
El alto el fuego quedó subordinado al cese completo de los disparos de Hezbolá y a la retirada de sus operativos del sur del río Litani. Frente a esa condición, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, afirmó que, mientras exista la ocupación, el grupo mantendrá su acción armada.
Israel mantiene sus fuerzas y advierte contra nuevos ataques

Un responsable israelí afirmó que Israel no negocia con Hezbolá y que Israel, el Líbano y Estados Unidos trabajan sobre la base de que el grupo será desarmado y de que el sur del Líbano quedará desmilitarizado. Tras esas posiciones, Israel indicó que no retirará sus fuerzas de las áreas bajo su control en el sur libanés, incluida la zona de Beaufort.
Israel también advirtió que cualquier disparo contra su territorio recibirá una respuesta militar. En paralelo, está prevista una nueva ronda de negociaciones políticas y de seguridad durante la semana del 22 de junio, en medio de la tensión por la aplicación del alto el fuego y el futuro del despliegue libanés.
Horas después del rechazo de Hezbolá, el ejército israelí informó que el grupo lanzó dos cohetes contra tropas israelíes en el sur del Líbano. Uno fue interceptado y el otro impactó cerca de las fuerzas, sin causar heridos. El ataque activó sirenas en comunidades fronterizas del Galilea.