Un vuelo entre Tel Aviv y Nueva York ya se considera especialmente largo para los israelíes, pero la prueba que la aerolínea australiana Qantas realizará la próxima semana llevará la aviación a otra escala. La compañía evaluará el Airbus A350-1000ULR en un vuelo continuo de unas 22 horas.
Será uno de los vuelos de prueba más largos efectuados hasta ahora y constituirá un paso previo a la puesta en marcha de las rutas comerciales más extensas del mundo. El avión despegará el 23 de julio desde Toulouse, Francia, y aterrizará unas 22 horas después en Melbourne, Australia, tras recorrer cerca de 16.900 kilómetros sin escalas. La prueba permitirá evaluar las capacidades del aparato antes del inicio del proyecto Sunrise de Qantas.
El vuelo servirá como ensayo general para la ruta principal de la compañía entre Sídney y Londres, de más de 17.000 kilómetros, que se convertirá en una de las conexiones comerciales sin escalas más largas del mundo. Más adelante, Qantas también prevé operar una ruta directa entre Sídney y Nueva York.
Aunque se trata de un vuelo experimental, el avión no viajará “vacío”. Transportará unas cinco toneladas de equipos avanzados de medición, entre ellos más de 1.000 sensores que recopilarán información sobre el comportamiento de la aeronave durante el trayecto. Airbus evaluará, entre otros aspectos, el consumo de combustible, el funcionamiento de los sistemas y los efectos de una operación tan prolongada sobre el aparato.
Según Airbus, el A350-1000ULR tiene un alcance máximo aproximado de 18.000 kilómetros. Si la serie de pruebas concluye con éxito, el modelo permitirá operar por primera vez vuelos regulares de más de 20 horas continuas. Esta posibilidad podría modificar el mapa mundial de rutas aéreas y conectar ciudades muy distantes sin escalas intermedias.
Fuentes del sector estiman que Qantas realizará más adelante otro vuelo de prueba de más de 23 horas. El objetivo será demostrar que el avión también puede afrontar demoras en el aire antes del aterrizaje, un requisito importante para obtener las autorizaciones de seguridad necesarias para operar las rutas más largas del mundo.





