Leonardo y Baykar presentaron nuevos datos sobre los ensayos realizados dentro del programa K-SWARM durante una sesión informativa en la edición de este año del Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough. La campaña demostró el concepto de “punto leal” mediante un M-346F que tomó el control de dos aeronaves de combate no tripuladas Kizilelma.
Los vuelos se llevaron a cabo en mayo de 2026 en el centro de pruebas y vuelos de Baykar, situado en Çorlu, Turquía, aunque la actividad no se hizo pública hasta junio. Según las compañías, los ensayos constituyen solo la primera fase de las pruebas en vuelo, pero representan un avance relevante en el desarrollo de capacidades de cooperación entre plataformas tripuladas y no tripuladas, denominadas Crewed/UnCrewed Teaming (CUC-T).
El M-346F asumió el control de dos Kizilelma durante las pruebas del programa K-SWARM. La campaña validó funciones de cooperación entre aeronaves tripuladas y no tripuladas en vuelos realizados en Turquía.
Para la campaña, dos M-346 se desplazaron desde Italia hasta Turquía. Leonardo aportó un M-346F de su propiedad, mientras que un T-346A de la Fuerza Aérea Italiana desempeñó funciones de persecución y seguridad. Baykar, por su parte, participó con dos unidades del Kizilelma.

La preparación comenzó varios meses antes en laboratorio, donde ambas empresas trabajaron conjuntamente en el software y el hardware necesarios para simular las operaciones CUC-T. Baykar integró funciones avanzadas de autonomía inteligente de flota en los algoritmos de cooperación, y Leonardo evaluó los procedimientos y algoritmos en sus laboratorios de innovación en aviónica y control de vuelo, así como en su laboratorio de capacidades de producto y conceptos, PC2LAB, conectado a un simulador de misión completa del M-346.
Las validaciones simuladas redujeron los riesgos antes de los vuelos
De acuerdo con Leonardo, el desarrollo siguió una metodología progresiva, con criterios sucesivos y una reducción gradual de los riesgos mediante validaciones en entornos simulados. La evaluación incluyó escenarios críticos para la seguridad, como las maniobras de separación ante una pérdida del enlace de datos. Este proceso permitió pasar de las operaciones virtuales a las pruebas reales con aeronaves tripuladas y no tripuladas.
Una vez completada esa fase, se realizó un número no precisado de vuelos para comprobar el trabajo acumulado por los pilotos y técnicos de Leonardo y Baykar. La campaña contó con un sistema avanzado de intercambio de datos por radiofrecuencia, encargado de sincronizar la información compartida entre el M-346 y los Kizilelma. Las comunicaciones utilizaron la interfaz normalizada de la OTAN para medios tripulados y no tripulados.
La Tactical Cybersec Platform de Leonardo protegió el enlace de datos. Se trata de una solución propia de ciberdefensa, basada en una arquitectura de inteligencia artificial multiagente, que vigila y protege los sistemas en tiempo real. La ciberseguridad es un elemento esencial en las operaciones CUC-T, ya que debe evitar tanto la desconexión de las plataformas no tripuladas como la suplantación de señales por un adversario.
Durante los vuelos, el Kizilelma realizó de forma autónoma el rodaje, el despegue y la reincorporación a la formación mediante los algoritmos Smart Fleet Autonomy, desarrollados por el laboratorio Hardware-in-the-Loop (HIL) de Baykar. Tras recibir la autorización de la estación de control terrestre, el M-346F pasó a ejercer el control total de las aeronaves no tripuladas.

El comunicado conjunto indicó que los pilotos de pruebas del M-346F emplearon “una nueva suite aviónica de a bordo plenamente integrada”. Leonardo añadió que la aviónica incorporó una interfaz de usuario específica, con mejoras destinadas a optimizar la interacción entre el piloto y el sistema.
La nueva interfaz permitió dirigir formaciones desde el M-346F
Parte de esa interfaz pudo verse en una imagen mostrada durante la sesión informativa. En uno de los indicadores multifunción, el enlace de datos representaba la posición de los UCAV en la pantalla de situación horizontal, Horizontal Situation Display (HSD). Los otros dos indicadores permitían seleccionar, respectivamente, la formación y el escenario de entrenamiento.
Estas modificaciones ofrecieron capacidad completa de mando y control sobre las plataformas no tripuladas, conocimiento permanente de la situación, una reducción de la carga de trabajo del piloto y una supervisión humana efectiva de las operaciones autónomas. Desde el M-346F, los pilotos ordenaron diferentes formaciones que los Kizilelma ejecutaron de manera autónoma. También se probaron cambios de posición, maniobras de separación y reincorporaciones.

Leonardo y Baykar señalaron que los datos obtenidos y los análisis posteriores resultaron fundamentales para establecer las próximas fases del programa K-SWARM. El objetivo ahora es avanzar hacia operaciones de mayor complejidad, “que exigirán un mayor conocimiento de la situación y que los medios actúen conjuntamente ‘como uno solo’ para alcanzar los objetivos de la misión”.
Las pruebas se vinculan con el GCAP y sus aeronaves colaborativas
Las empresas también relacionaron estas actividades con el Global Combat Air Programme (GCAP) y con sus aeronaves de combate colaborativas, Collaborative Combat Aircraft (CCA), un campo en el que Leonardo ya participa. El concepto prevé que cada aeronave tripulada opere junto con un número elevado de plataformas no tripuladas. En la actualidad se estudia una dotación de hasta seis, aunque la cantidad podría aumentar.
El comunicado conjunto sostiene que el “perfeccionamiento y la madurez de la tecnología de inteligencia artificial, los algoritmos y los procedimientos de cooperación permitirán que los sistemas no tripulados evolucionen de manera gradual desde el pilotaje remoto hacia la autonomía, con el propósito de reducir la carga de trabajo del piloto y aumentar la eficacia de la misión, sin perder el control pleno ni la capacidad de decisión”.
Leonardo y Baykar han programado nuevas pruebas para los próximos meses, con funciones adicionales y un nivel creciente de complejidad. Por el momento, no se ha aclarado si Leonardo incorporará otras aeronaves a estas actividades, entre ellas el Eurofighter Typhoon.





