El Festival de Tribeca condenó los comentarios del cómico y actor Elon Gold y de la influencer proisraelí Lizzy Savetsky durante la alfombra roja del estreno mundial de The Wedding Entertainer (The Tale of Moishe Badhan), donde ambos hicieron bromas alusivas a acusaciones de violación contra guardias de prisiones israelíes.
Las declaraciones se produjeron el jueves, durante la presentación de la película protagonizada por Gold, y fueron difundidas el viernes por Savetsky en un video publicado en Instagram con momentos destacados del evento.
Tribeca rechazó los comentarios de Elon Gold y Lizzy Savetsky al considerar que la violencia sexual y el sufrimiento humano no deben ser objeto de burla ni minimizarse.
En la grabación, Gold destacó la presencia en Tribeca de una película rodada en Israel, en referencia al clima de creciente sentimiento antiisraelí y a la posibilidad de que obras vinculadas con ese país enfrentaran rechazo en festivales internacionales.
Luego, el actor bromeó sobre su estancia en Israel: “Solo me violaron dos perros israelíes”. Savetsky respondió: “Pensaba que solo violaban a palestinos”. Gold contestó entre risas: “No. A mí también me violó un perro”.
Los comentarios aludían a acusaciones de abusos sexuales cometidos por guardias de prisiones israelíes contra presos palestinos, publicadas el mes pasado por el columnista del New York Times Nicholas Kristof. Entre esas denuncias figuraba la afirmación de que guardias israelíes usaban perros para violar a presos, señalamiento que Israel rechazó junto con el resto de las acusaciones.
Después de que el video provocara críticas en Internet, Tribeca emitió el sábado un pronunciamiento en el que afirmó que “condena de manera inequívoca las declaraciones ofensivas e inaceptables” de Savetsky y Gold.
Tribeca rechaza las bromas y marca distancia con los comentarios
“La violencia sexual y el sufrimiento humano nunca deben ser objeto de burla ni minimizarse”, señaló el festival. “Los comentarios no reflejan los valores del Festival de Tribeca, y lamentamos el daño y la ofensa que han causado. No hemos podido contactar con los cineastas”.
La controversia se produjo en torno al estreno de una comedia israelí y en medio de una discusión pública más amplia sobre la columna de Kristof, su publicación en el New York Times y las críticas formuladas por activistas proisraelíes contra las fuentes y acusaciones incluidas en el texto.
El NYT rechaza las críticas de Israel a una columna que acusa violación de presos palestinos
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también amenazó con demandar al periódico por esas afirmaciones. La reacción israelí se centró en la gravedad de las acusaciones y en el rechazo a lo que funcionarios y grupos proisraelíes calificaron como una calumnia contra Israel.
Savetsky respondió en Instagram a un periodista del New York Times que le había solicitado comentarios por correo electrónico y comparó las acusaciones difundidas en la columna de Kristof con una calumnia antisemita.
La respuesta de Lizzy Savetsky y el silencio de Elon Gold
En una declaración enviada a la Agencia Telegráfica Judía, Savetsky negó que sus bromas en la alfombra roja fueran “sobre la violación”, como sostuvo el festival. La influencer afirmó que se trataba de una burla al artículo del New York Times, al que describió como una “horrible calumnia de sangre”.
“Cualquier otra interpretación es ridícula y desvía la atención del verdadero problema, que es el periodismo irresponsable destinado a demonizar a los sionistas”, sostuvo Savetsky. También defendió el uso de la comedia y las artes para abordar problemas reales, y afirmó que la polémica no debía centrarse en una acusación que calificó como “biológicamente imposible”.
Savetsky añadió que mantenía sus declaraciones “sin remordimientos” y acusó a la prensa y a quienes, según ella, están influidos por propaganda antiisraelí de tergiversar cualquier episodio para culpar a los judíos.
Gold, quien además fue productor ejecutivo de The Wedding Entertainer (The Tale of Moishe Badhan), no respondió a la solicitud de comentarios enviada por la Agencia Telegráfica Judía.
La película es una comedia israelí sobre un excomediante jasídico que regresa a los escenarios tras una batalla contra la adicción, con el objetivo de reunir el dinero necesario para casar a su hija.