La población de Israel se sitúa en aproximadamente 10,305 millones de personas en vísperas de Rosh Hashaná 5787, según los datos publicados por la Oficina Central de Estadísticas.
Desde el año nuevo judío anterior, el país sumó alrededor de 124.000 habitantes, lo que representa un crecimiento del 1,2 %.
Una parte de ese aumento procede del retorno de ciudadanos israelíes que habían emigrado. Durante el periodo analizado regresaron al país unas 21.000 personas. Además, llegaron alrededor de 24.000 nuevos inmigrantes y unas 4.000 personas mediante procesos de reunificación familiar.
El principal componente del crecimiento demográfico sigue siendo la natalidad. Desde el último Rosh Hashaná nacieron cerca de 182.000 bebés en Israel, mientras que murieron aproximadamente 50.000 personas.
La tasa de fertilidad israelí se mantiene muy por encima de la media de los países de la OCDE. En Israel es de 2,88 hijos por mujer, frente a un promedio de 1,41 en ese grupo de países. Durante 2025 nacieron 183.678 bebés en el país.
Los datos económicos muestran una situación menos uniforme. El índice de precios de la vivienda bajó un 1 %, mientras que los precios de las viviendas nuevas descendieron un 2,8 %. En contraste, los alquileres aumentaron un 4,3 %.
El precio medio de una vivienda en Israel se situó en unos ₪2 330 000. El alquiler mensual medio alcanzó aproximadamente ₪4 919.
La encuesta sobre bienestar refleja niveles elevados de satisfacción personal. El 92,2 % de los israelíes de 20 años o más declaró estar satisfecho con su vida y el 70,2 % dijo estar satisfecho con su situación económica.
Esos datos conviven, sin embargo, con dificultades económicas importantes. Cerca de 1,5 millones de personas, equivalentes al 23,4 % de la población, tienen problemas para cubrir todos los gastos mensuales de sus hogares.
Además, el 6,8 % declaró haber renunciado a comprar alimentos por problemas económicos y el 24 % de quienes necesitaban tratamiento dental indicó que prescindió de él.










