El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, defendió las conversaciones directas que el gobierno de Donald Trump mantiene con altos dirigentes de Hamás y aseguró que el propósito de esos contactos es transmitir de forma directa que la organización terrorista debe desarmarse y que no tiene futuro en Gaza. En una entrevista con Arutz Sheva – Noticias Nacionales de Israel, respondió a las críticas surgidas tras la reciente reunión entre el enviado presidencial Jared Kushner y miembros de la cúpula del grupo.
Las objeciones provinieron de varias familias de víctimas, que difundieron anuncios con el lema “Se combate el terrorismo, no se dialoga con él”, en los que cuestionaban la decisión de Kushner de reunirse con la dirección de Hamás. La campaña menciona a Khalil al-Hayya, uno de los principales dirigentes de la organización y participante en las negociaciones en curso.
Al referirse a esas críticas, Huckabee afirmó que las comprende, aunque explicó que el encuentro buscaba garantizar que Hamás recibiera la posición de Estados Unidos de primera mano y no a través de intermediarios como Qatar, Egipto o Turquía.
Según el embajador, el mensaje transmitido fue que la organización debe cumplir los compromisos contemplados en el plan de paz, entre ellos el desarme y la desmilitarización de Gaza. “No creo que la gente deba alarmarse ni molestarse, sino que deberían estar agradecidos de que les estemos enviando este mensaje directamente y dejando claro que esto no es algo que se esté diciendo simplemente, y tal vez, no sé, posiblemente con delicadeza. Se les dijo con firmeza y sin rodeos: ‘Se les acabó el tiempo’”.
Consultado sobre si Washington continúa considerando a Hamás una organización terrorista, Huckabee respondió: “Absolutamente. Siguen siendo lo que siempre hemos dicho que son. Son una organización terrorista. No son un gobierno. Son salvajes”, y calificó el ataque del 7 de octubre como “el horror indescriptible de esta generación”.
También reiteró que Estados Unidos mantiene su respaldo al derecho de Israel a defenderse de Hamás. En ese contexto, sostuvo que Washington no criticó las acciones israelíes para proteger la línea amarilla establecida en Gaza ni las operaciones dirigidas contra terroristas responsables de asesinatos y ataques contra civiles.
Respecto al futuro del enclave, Huckabee rechazó la idea de que la administración Trump espere un cambio voluntario en la ideología de Hamás. “Nadie en Estados Unidos es tan ingenuo como para pensar que Hamás va a cambiar. Sabemos quiénes son. Vimos lo que hicieron. No han cambiado”.
El embajador insistió en que la organización no ha entregado ninguna de sus armas, pese a que el desarme constituye uno de los pilares del plan de paz. Recordó que, durante una entrevista concedida esta semana a una cadena de televisión saudí, le preguntaron por qué Israel aún no había iniciado su retirada de Gaza.
“Le dije: ‘Déjeme preguntarle algo. Recordemos que el primer punto del plan de paz de 20 puntos es que Hamás debe desarmarse. ¿Cuántas armas han entregado? ¿Cuántas? ¿Puede darme una cifra? Pues bien, la cifra es cero. Ni una pistola, ni un rifle, ni una sola, ni siquiera una honda. Así que, si alguien piensa que Hamás ha cambiado, obviamente no es cierto’.”
Huckabee también abordó la oposición del primer ministro Benjamin Netanyahu a una versión revisada del plan de paz. Explicó que existe una diferencia entre el documento original de 20 puntos y la posterior propuesta de 15 puntos. “Está en contra de la revisión de 15 puntos. Se ha mantenido firme en el plan de 20 puntos, que comienza con el desarme de Hamás. Creo que hay cierta confusión al respecto”, declaró.
Finalmente, describió a Israel como un aliado que ha cooperado activamente en el proceso. Destacó su participación en la creación de la Fuerza Internacional de Estabilización y su papel como sede del Centro de Coordinación Civil-Militar, que, según dijo, funciona como centro de operaciones para planificar el futuro de Gaza. “Israel ha colaborado enormemente, pero nunca a costa de su seguridad nacional”, afirmó Huckabee. “Ahí es donde está el límite. Y no creo que nadie espere menos del Estado de Israel”.










