La muerte de Elazar Yair Wilensky por un remanente de una bomba de racimo de Hezbolá llevó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a reforzar su campaña de prevención sobre municiones sin detonar. El incidente ocurrió el 12 de octubre, durante una excursión escolar cerca del kibutz Yiftah, en la zona de Ramim, próxima a la frontera con el Líbano. La explosión causó también 19 heridos.
El Comando del Frente Interno distribuirá instrucciones de seguridad con la colaboración de las autoridades locales. El Ejército busca que estas orientaciones lleguen a la población general, para que las personas conozcan los riesgos asociados a los artefactos que no han explotado y las medidas de conducta necesarias para proteger la vida.
Las FDI expresaron su pesar a la familia de Wilensky y confirmaron que continúa una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias de la explosión. La ampliación de la campaña de concienciación forma parte de las medidas anunciadas tras el incidente mortal.










