Una excursión escolar autorizada en la zona de Ramim, en el norte de Israel, terminó con un alumno muerto y otros heridos después de que una munición explotara durante el recorrido. Meir Eliyahu, comandante del Distrito Norte de la Policía israelí, explicó que el artefacto detonó “en las manos” de uno de los escolares mientras el grupo transitaba por un sendero forestal de las montañas Naftali, cerca de la frontera con el Líbano.
Los exámenes iniciales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y de la Policía apuntan a una submunición de racimo procedente de un cohete de Hezbolá que había quedado en el terreno. La identificación sigue siendo preliminar. Danny Levy, comisionado de la Policía, coincidió con esa evaluación tras las conclusiones de los artificieros policiales.
El Ejército mantiene el incidente bajo investigación y sus especialistas en explosivos continúan la inspección del área. Los equipos buscan otras municiones que pudieran permanecer sin detonar en las proximidades de la ruta.
Levy aclaró que las autoridades habían aprobado la excursión. También anunció que emitirá una orden para limitar las caminatas por ese sector durante varios días, hasta confirmar que el trayecto está libre de municiones.










