El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, adelantó ante el Parlamento que su Gobierno dará a conocer nuevas sanciones. Durante su intervención también rechazó las amenazas contra el territorio británico: “No toleraremos estas amenazas en nuestro suelo”.
Sus declaraciones se refieren a un incidente en una base aérea británica que utilizan las fuerzas estadounidenses en la guerra contra Irán. El Gobierno del Reino Unido considera muy probable que el episodio fuera coordinado desde Irán y estima “casi con certeza” que la Guardia Revolucionaria Islámica estuvo a cargo de su dirección.










