El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, prometió ampliar las investigaciones sobre un camión que transportaba cientos de kilogramos de explosivos. Las autoridades interceptaron el vehículo en Dahr al-Baidar y detuvieron a dos hombres a quienes un funcionario judicial identifica como presuntos integrantes de Hezbolá. El mandatario quiere que la investigación alcance tanto a los participantes directos como a quienes estuvieran detrás del traslado.
El arresto ocurrió el jueves en un puesto de control cercano a una carretera que conecta Líbano con Siria. El camión había salido de la zona de Baalbek, en el noreste del país, y viajaba hacia Beirut. De acuerdo con el funcionario judicial, llevaba unos 500 kilogramos de explosivos repartidos en cantidades iguales de TNT y C4.
Los dos detenidos aseguraron que su tarea consistía únicamente en llevar el material a la capital. Funcionarios judiciales que hablaron bajo condición de anonimato explicaron que los hombres afirmaron desconocer para qué se utilizaría la carga. También declararon que debían entregarla a una persona situada al sur de Beirut, identificada por el nombre de guerra Zulfiqar.
Salam confirmó en X la incautación del vehículo y precisó que entre los explosivos se encontraba el C4. Prometió una investigación exhaustiva para identificar a todos los implicados en lo que describió como una operación criminal. También advirtió que las autoridades actuarán con firmeza frente a las armas que estén fuera del marco legal, tanto por su posesión como por su transporte o utilización.
El primer ministro reconoció la preocupación de los libaneses por el hallazgo de C4, un explosivo que, como recordó, se ha empleado en varios asesinatos políticos en la historia del país. Hezbolá, al que las autoridades vinculan a los dos sospechosos, rechazó hacer comentarios sobre el episodio.
La incautación se produce después de un cambio en la posición del Gobierno respecto de las actividades armadas de Hezbolá. Durante años, la organización había trasladado armamento libremente por determinadas zonas libanesas. En marzo, las autoridades declararon ilegales todas sus actividades militares, horas después de que el grupo lanzara cohetes contra el norte de Israel.
El lanzamiento de esos cohetes ocurrió dos días después del inicio de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, principal patrocinador de Hezbolá. Los ataques contra el norte israelí desencadenaron una guerra de tres meses que dejó casi 4.000 muertos en el Líbano.










