Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) concluyeron una operación de 11 días en Hebrón, iniciada después del atentado a tiros del 23 de octubre contra un puesto de control en las afueras de la ciudad. La retirada permitió que residentes desplazados comenzaran a regresar a sus viviendas.
Aunque las FDI no emitieron un comunicado oficial sobre el cierre de la operación, confirmaron a periodistas que las tropas abandonaron el barrio en el que vivían los dos autores del ataque. Las acciones militares también se habían extendido a otros sectores de Hebrón.
La incursión desplazó a miles de habitantes. Medios palestinos difundieron imágenes de vecinos que regresaban a sus casas después del retiro de los soldados. En la entrada de una de las viviendas aparecía una bandera israelí, aparentemente colocada durante la presencia militar en el inmueble.
Durante los registros de cientos de edificios, las fuerzas israelíes detuvieron a decenas de sospechosos para interrogarlos y se incautaron de cuatro armas de fuego. También demolieron construcciones levantadas sin autorización en las inmediaciones del puesto de control y entraron en el vecindario de los atacantes para derribar sus viviendas.
El atentado que motivó la operación ocurrió el 23 de octubre. Mohammad Jaaba y Firas Jaaba, ambos residentes de Hebrón, dispararon contra los militares israelíes y mataron al sargento primero Ron Yonatan Roytman y al sargento Yuval Shai Svilem. Otros tres soldados resultaron heridos. Los dos atacantes murieron por disparos durante el enfrentamiento.
La continuidad de la incursión había generado discrepancias dentro de la dirección israelí. La semana pasada trascendió que el jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, había comunicado al primer ministro Benjamin Netanyahu que no existía una razón operativa para prolongar la intervención ni fundamento legal para impedir el regreso de los residentes palestinos a sus hogares.
De acuerdo con esas informaciones, Zamir recomendó detener la operación apenas dos días después de su inicio, pero Netanyahu rechazó entonces la propuesta. Once días después del atentado, las tropas israelíes completaron su retirada del barrio y dieron por terminadas las actividades militares en la zona.










