Por primera vez en Estados Unidos, los votantes han elegido a una mujer negra para gobernar un estado. La demócrata Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta, ganó la elección en Georgia, según las proyecciones de CNN y NBC News.
El gobernador Brian Kemp había alcanzado el límite de mandatos y no podía presentarse de nuevo. En la contienda por sucederlo, Bottoms derrotó a Rick Jackson, un ejecutivo multimillonario del sector de la salud que se presentó por el Partido Republicano.










