El Likud negó que Sara Netanyahu dijera “Nos roban el país” en una reunión con representantes del bloque de derecha. La esposa del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asistió al encuentro para tratar las sospechas de injerencia extranjera en las elecciones a la Knéset. La posible intervención de actores extranjeros es uno de los ejes de la disputa política por los resultados.
Según el testimonio de participantes que recogió el Canal 13 el martes por la noche, Sara Netanyahu acusó a países extranjeros de infiltrarse en Israel y de arrebatarle su soberanía. Los asistentes le atribuyeron también la afirmación de que les robaban las elecciones y un llamado a actuar ante lo que ella habría calificado de sumamente grave. El Likud rechazó esa versión de la reunión.










