Para Boaz Bismuth, diputado del Likud, el cambio cabe en dos expresiones. Los mismos dirigentes que antes hablaban de una “ley de evasión del servicio militar” ahora hablan de una “ley de reclutamiento flexible” y reciben con los brazos abiertos a los haredíes, escribió el martes en X. Bismuth calificó de “hipocresía repugnante” la actitud de los líderes del bloque de izquierda, que estudian la posibilidad de entablar conversaciones con los partidos haredíes para formar gobierno.
Horas antes, los líderes del bloque habían celebrado en Herzliya su primera reunión desde las elecciones. Allí estuvieron Gadi Eisenkot, líder de Yashar, Naftali Bennett, de Beyahad, Yair Lapid, Avigdor Lieberman, de Israel Beitenu, y Yair Golan, de Los Demócratas. Acordaron recomendar a Eisenkot para formar gobierno y mantener una coordinación estrecha durante los próximos días. La noche anterior, Lieberman había dicho que aceptaría a cualquiera que compartiera sus principios y apoyara una ley que obligara a los haredíes a prestar el servicio militar.
Bismuth preside la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa, donde dirigió durante el último año la tramitación del proyecto de ley de reclutamiento. Dijo que había afrontado con orgullo lo que describió como un linchamiento político y mediático contra él y el Gobierno porque creía en el proyecto y ya advertía lo que, a su juicio, ahora podía ver el público. Para el diputado, presentar la iniciativa como una vía para eludir el servicio militar fue el mayor engaño político de la historia de Israel. Afirmó que los carteles de las protestas apenas habían tenido tiempo de secarse cuando quedó al descubierto el engaño.
El diputado acusó a los jefes de la oposición de utilizar a las Fuerzas de Defensa de Israel y la seguridad nacional para sus propios fines, aprovecharse de los combatientes y sacrificar los intereses de los soldados por la expectativa de un cargo. Se declaró convencido de que no lograrían formar gobierno. Aun si consiguieran armar una coalición de partidos dispares, pronosticó que se desharía pronto, como la anterior. Al final de su mensaje los llamó megalómanos y oportunistas sin ideología y afirmó que el país les importaba un bledo.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, también acusó de hipocresía a Eisenkot y a los demás líderes de la oposición. Les reprochó al bloque de izquierda y a los medios de comunicación sus ataques constantes contra la comunidad haredí durante cuatro años. Por su parte, Shas anunció que recomendará al presidente Isaac Herzog que encargue a Netanyahu la formación del próximo gobierno. Las consultas en la residencia presidencial comenzarán el miércoles.










