El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes desde el Despacho Oval que actuará contra Irán si Teherán incumple el acuerdo en negociación o no se comporta “como debe”. El mandatario afirmó que impedir que el régimen iraní obtenga un arma nuclear es la prioridad central de su política hacia Teherán.
Trump hizo esas declaraciones ante periodistas al responder sobre las posibles consecuencias económicas de una reanudación de la guerra con Irán. “Un arma nuclear es más importante que una depresión”, dijo, antes de añadir que hará “lo que tenga que hacer” si Irán no cumple el pacto o deja de respetar a Estados Unidos.
Trump condiciona su respuesta a Irán al cumplimiento del acuerdo en negociación y al comportamiento de Teherán, mientras Washington insiste en bloquear cualquier avance hacia un arma nuclear.
El presidente ya había reconocido que una vuelta a las hostilidades con Irán tendría repercusiones económicas, pero sostuvo que ese riesgo no modificará su posición sobre el programa nuclear iraní. Su mensaje colocó el cumplimiento del pacto, la conducta regional de Teherán y la supervisión nuclear en el centro de la negociación.
Trump también fue consultado por la declaración del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre la permanencia de las Fuerzas de Defensa de Israel en el sur del Líbano. Esa posición podría entrar en tensión con la prohibición de operaciones militares en el país prevista en el memorándum de entendimiento. El presidente estadounidense respondió que deberá estudiar el asunto y afirmó que sabe cómo tratar con Netanyahu de forma eficaz.
Israel reafirma su postura militar en el sur del Líbano
La posición israelí fue reafirmada en Jerusalén mediante una declaración conjunta de Netanyahu, el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir. Los tres afirmaron que el ejército continuará actuando con decisión para frustrar amenazas contra soldados y civiles israelíes.
La declaración sostuvo que las FDI mantendrán sus operaciones para destruir infraestructura terrorista y preservar la zona de seguridad en el sur del Líbano. Ese planteamiento refuerza la línea israelí frente a Hezbolá y marca un punto sensible en las negociaciones regionales vinculadas al acuerdo con Irán.
El vicepresidente estadounidense JD Vance dijo en Suiza que la primera ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán produjo avances en cuatro puntos: un mecanismo para mantener abierto el estrecho de Ormuz, un marco para reducir el riesgo de escalada regional, el regreso de inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica a Irán y una estructura de negociaciones técnicas para las próximas semanas.
Washington concede una exención temporal sobre el petróleo iraní
La Administración Trump emitió además una exención de 60 días a las sanciones sobre el petróleo iraní. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Irán se comprometió a permitir el tránsito libre por el estrecho de Ormuz y el ingreso de inspectores del OIEA, dos elementos clave para reducir el riesgo de una nueva escalada regional.
Trump declaró también que fondos iraníes descongelados se usarán para comprar productos agrícolas estadounidenses, entre ellos maíz y soja. “Nuestros agricultores están muy contentos”, dijo el presidente, al presentar el componente económico del entendimiento como un beneficio directo para el sector agrícola de Estados Unidos.
El nuevo mensaje de Trump mantiene la presión sobre Teherán en medio de un proceso diplomático todavía condicionado por el programa nuclear iraní, la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, la presencia israelí en el sur del Líbano y el papel del OIEA en futuras inspecciones.