El Parlamento de Turquía ratificó el acuerdo de defensa firmado con Pakistán y Arabia Saudita, que establece un compromiso de respuesta conjunta ante ataques contra cualquiera de los tres países. La aprobación, por 279 votos a favor y 119 en contra en una cámara de 600 escaños, se produjo pese a las objeciones de los partidos opositores por las posibles consecuencias militares para Ankara.
El pacto, suscrito en agosto en La Meca y compuesto por 16 artículos, dispone que una agresión contra uno de sus integrantes será considerada una agresión contra los tres. También compromete a los gobiernos a coordinar medidas de disuasión, ampliar la cooperación entre sus fuerzas armadas, intercambiar información de inteligencia y reforzar sus vínculos en materia de industria de defensa.
La decisión parlamentaria coincide con la búsqueda de mayor respaldo regional por parte de Arabia Saudita en su enfrentamiento con los islamistas hutíes de Yemen, apoyados por Irán. Al mismo tiempo, persiste la preocupación regional por una posible nueva escalada de la guerra entre Estados Unidos e Irán, cuyas consecuencias podrían alcanzar a países vecinos.
En anteriores fases de los combates, Irán atacó a países árabes del Golfo aliados de Estados Unidos, entre ellos Arabia Saudita. Ese antecedente forma parte del contexto de seguridad en el que los tres gobiernos han impulsado el acuerdo de defensa.
La oposición turca cuestionó que la ratificación pueda facilitar la participación del país en conflictos regionales y poner en peligro a sus militares. Murat Emir, dirigente adjunto de los diputados del opositor Nuevo Partido, sostuvo que el acuerdo había sido presentado con el propósito de enviar soldados turcos a los desiertos de Yemen.
La crítica de Emir se produce en un país donde permanece el recuerdo de las pérdidas sufridas por tropas otomanas durante los conflictos de Yemen a comienzos del siglo XX. Los opositores vinculan ese antecedente histórico con su rechazo a una posible intervención militar turca en la región.
Fuat Oktay, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento e integrante del partido gobernante del presidente Recep Tayyip Erdogan, rechazó la idea de que Turquía vaya a quedar atrapada en una intervención que no controle. Aseguró que el país no entrará contra su voluntad en un proceso fuera de control y recordó que cualquier despliegue de tropas necesitará una autorización parlamentaria posterior.
Las autoridades turcas han señalado que Ankara estudia proporcionar asistencia militar a Arabia Saudita. No obstante, sostienen que el acuerdo tiene carácter defensivo y aseguran que no enviarán soldados turcos a combatir en Yemen ni a atacar a los hutíes.










