La Marina de Estados Unidos adjudicó cinco acuerdos para desarrollar prototipos del misil de crucero nuclear SLCM-N por un valor conjunto de $743 570 000. Los contratos, otorgados el 23 de septiembre de 2026 y anunciados el 6 de octubre, abarcan el misil, sus sistemas de integración y los dispositivos necesarios para lanzarlo desde submarinos de ataque de la clase Virginia. Washington busca incorporar una opción de ataque nuclear no estratégico frente a las capacidades de Rusia y China.
Dynetics, filial de Leidos, Raytheon y Northrop Grumman competirán en el desarrollo del misil y sus sistemas de integración de vuelo. Northrop Grumman Mission Systems y Pacific Engineering se ocuparán de los contenedores de lanzamiento. Los trabajos de esta fase están previstos hasta diciembre de 2027. La Marina también asignó en septiembre $194 100 000 a General Dynamics para la ingeniería del sistema de control de tiro y 47,4 millones a JRC Integrated Systems para tareas de integración, simulación y ensayos.
El SLCM-N empleará la ojiva nuclear W80-5 y deberá ser compatible con los tubos de carga útil Virginia Payload Tubes (VPT). Su sistema de lanzamiento comprenderá el misil, un impulsor para la salida desde el agua y un contenedor adaptado al submarino. También será necesario conectar la navegación, la planificación de misiones y la autorización de disparo con los equipos de a bordo. La cantidad de misiles nucleares que podrá alojar cada contenedor aún no está definida.
Los submarinos Virginia de los bloques III y IV tienen dos grandes tubos de carga útil en proa, mientras que los del bloque V incorporan otros cuatro mediante un módulo adicional. Como esos espacios también sirven para transportar misiles convencionales Tomahawk, el armamento nuclear competirá con otras cargas de combate. La adaptación exigirá asimismo procedimientos de seguridad nuclear, mantenimiento especializado y capacitación de las tripulaciones.
El programa pretende recuperar una capacidad que la Marina perdió después de retirar de sus despliegues al Tomahawk nuclear TLAM-N en 1992, antes de su baja definitiva en 2013. A diferencia del misil balístico Trident II D5, el SLCM-N volará por la atmósfera después del lanzamiento submarino y podrá seguir rutas de aproximación programadas. Su alcance, velocidad y dimensiones definitivas todavía no se han establecido públicamente.
La revisión de la postura nuclear estadounidense de 2022 propuso cancelar el SLCM-N, pero el Congreso mantuvo y amplió su financiación. El calendario actual contempla una etapa de desarrollo del sistema en septiembre de 2028, una decisión sobre producción inicial en 2031 y el comienzo de las pruebas operativas en octubre de 2033. Sin embargo, el Congreso exige un despliegue limitado para septiembre de 2032, antes de esas pruebas.
El SLCM-N ofrecería una opción nuclear desde submarinos de ataque sin depender exclusivamente de bombarderos estratégicos o de misiles balísticos. Su incorporación, no obstante, obligará a compatibilizar las patrullas convencionales de la clase Virginia con nuevas exigencias de seguridad, almacenamiento y empleo de armamento nuclear. También aumentará la dificultad de distinguir entre misiones convencionales y nucleares de un mismo submarino durante una crisis.










