El Ejército de Estados Unidos seleccionó a IDV USA para participar en la iniciativa Engineer Autonomous Breaching Capability (EABC), un programa destinado a evaluar sistemas robóticos capaces de abrir brechas en campos minados y obstáculos complejos con menor exposición del personal al fuego enemigo. La propuesta de la compañía empleará como plataforma de movilidad el vehículo terrestre no tripulado VIKING.
IDV USA figura entre las cuatro empresas escogidas para la evaluación, junto con Caterpillar, Forterra y Overland AI. El programa examinará soluciones capaces de actuar más allá de la línea de visión y de mantener funciones de navegación y control autónomo en entornos donde las comunicaciones o el posicionamiento por satélite pueden degradarse.
El VIKING es un vehículo 6×6 con propulsión híbrida diésel-eléctrica. Tiene un peso en vacío aproximado de 1.300 kg, un peso bruto de 2 toneladas y una capacidad de carga útil de 750 kg. Su área de carga, de 2,2 por 1,8 metros, incorpora conexiones estandarizadas de energía y datos para integrar equipos de misión.
La plataforma alcanza hasta 45 km/h y ofrece una autonomía de hasta 30 km en modo exclusivamente eléctrico. En configuración híbrida, IDV indica un alcance superior a 300 km y más de 24 horas de capacidad de vigilancia silenciosa. La relación potencia-peso declarada es de 75 kW por tonelada.
Estas características permiten emplear el VIKING como base para cargas útiles de ingeniería destinadas a detección, reducción de obstáculos o despeje de rutas. IDV no ha identificado qué equipo específico de apertura de brechas integrará en la configuración presentada al programa EABC.
La compañía mostró en Eurosatory 2026 una evolución del VIKING con mayor autonomía eléctrica, capacidad adicional de procesamiento y el sistema electro-óptico Janus-D montado sobre mástil. IDV también ha desarrollado la arquitectura de autonomía MACE y la tecnología ATLAS para navegación en entornos con señal GNSS degradada o ausente. La empresa no ha confirmado que todos esos elementos formen parte de la versión que será evaluada por el Ejército.
El EABC forma parte del esfuerzo del Ejército estadounidense para introducir sistemas autónomos en misiones de ingeniería de combate de alto riesgo. La finalidad es trasladar a plataformas robóticas parte de la exposición asociada al reconocimiento, acceso y apertura de rutas a través de zonas cubiertas por minas, obstáculos y fuego directo.
La selección no supone una decisión de adquisición o despliegue general del VIKING. El programa prevé contratos antes de las demostraciones y evaluaciones, con una prueba de unidad dentro de la iniciativa Transformation in Contact prevista para comienzos de 2027. Las pruebas deberán determinar si las plataformas pueden mantener la movilidad, integrar las cargas de ingeniería requeridas y abrir rutas bajo condiciones representativas de combate.










