El HMS Dauntless ha aparecido con unos contenedores que podrían corresponder a un nuevo sistema de interceptación de drones. La Royal Navy no ha explicado para qué sirven estos equipos. Sin embargo, su aspecto, su emplazamiento y las actividades recientes del destructor han suscitado la posibilidad de que se trate de una capacidad contra sistemas aéreos no tripulados (C-UAS).
La Armada británica había acudido a la industria en marzo de 2026 en busca de una solución C-UAS que pudiera adquirirse e instalarse con rapidez. Entre sus requisitos figuraba una integración mínima y la capacidad de los proveedores para trabajar con plazos exigentes. No existe confirmación de que los dispositivos vistos ahora en el buque correspondan a ese programa.
Los contenedores ya estaban presentes antes del entrenamiento operativo FOST que el Dauntless efectuó en septiembre desde la base naval HMNB Devonport, en Plymouth. Frente a esa costa existe una extensa zona de espacio aéreo segregado que facilita las actividades con aeronaves no tripuladas durante los ejercicios.
Una vez concluida esa fase, el destructor se dirigió a la costa de Gales para participar en Sharpshooter, un ejercicio centrado en las amenazas que representan los vehículos no tripulados tanto aéreos como de superficie. Periodistas del diario i acompañaron al buque. La información publicada por Molly Blackall no identificó una nueva capacidad C-UAS a bordo, aunque tampoco descartó su presencia.
La distribución de los nuevos equipos ofrece algunas pistas, pero no permite establecer su contenido. Los contenedores están agrupados por parejas a ambos costados del destructor. Si los paneles cuadrados visibles en sus caras exteriores correspondieran a puntos de lanzamiento individuales, habría un total de 16 interceptores. La función real de esos paneles sigue sin conocerse.
Por sus dimensiones estimadas, los posibles interceptores podrían admitir recarga manual durante la navegación. Algunos sistemas de esta categoría utilizan pequeños propulsores eléctricos con hélices dispuestas en forma de X. Ninguna de esas características ha sido confirmada para el equipo instalado en el Dauntless.

Una defensa específica contra drones permitiría reservar los misiles Aster para amenazas que justifiquen su empleo y reduciría tanto el coste de cada interceptación como la presión sobre las existencias de munición. También podría cubrir distancias mayores que los sistemas de defensa próxima Phalanx, los cañones de 30 mm y la pieza naval de 4,5 pulgadas ya disponibles en el destructor.
El Dauntless cuenta además con la posibilidad de operar helicópteros Wildcat armados con misiles Martlet, un armamento que ha demostrado eficacia frente a drones de ataque. Esa opción exige, sin embargo, que haya un helicóptero embarcado y que tanto la aeronave como su tripulación estén en condiciones de intervenir. Durante el despliegue junto al HMS Prince of Wales en 2025, se mantuvo un Wildcat armado en la cubierta de vuelo las 24 horas en tránsitos de riesgo elevado, entre ellos los del mar Rojo.

La experiencia del HMS Diamond, otro destructor Tipo 45, muestra la importancia de disponer de distintas opciones de interceptación. En las operaciones realizadas en el mar Rojo entre 2023 y 2024, ese buque utilizó misiles Aster contra amenazas de drones. No se sabe si aquellos blancos habrían estado dentro de las capacidades del supuesto nuevo sistema. La solicitud industrial de marzo contemplaba un efector capaz de neutralizar drones de clase 2 de la OTAN, categoría que abarca aparatos de hasta 600 kilogramos.
La próxima misión del Dauntless será reunirse con el HMS Prince of Wales para la segunda fase de la Operación Firecrest. El portaaviones y sus escoltas navegarán hacia el flanco norte de la OTAN como parte de las medidas de disuasión ante el incremento de la actividad naval rusa en el extremo norte. Aunque un enfrentamiento directo con fuerzas rusas se considera improbable, la amenaza de drones pequeños y baratos también incluye la posibilidad de hostigamiento desde buques mercantes asociados a la flota en la sombra rusa.
El Dauntless fue el segundo de los seis destructores Tipo 45 construidos para la Royal Navy y el primero de su clase que recibió el Proyecto de Mejora de Potencia (PIP), destinado a corregir problemas del sistema de generación de energía y propulsión. La clase también tiene prevista una ampliación de sus sistemas de lanzamiento vertical.
La modificación proyectada añadirá capacidad para 24 misiles Sea Ceptor (CAMM), además de los 48 Aster que pueden alojarse en los lanzadores Sylver actuales. Con el CAMM asignado a la defensa puntual, los Aster 15 de menor alcance podrían dejar paso a una dotación compuesta exclusivamente por Aster 30. El calendario de esta reforma para el Dauntless todavía no está definido. Como otros destructores recibirán los cambios durante sus trabajos PIP, el buque podría figurar entre los últimos de la clase en incorporar los nuevos lanzadores.










