Un Boeing 747-400 de Stratolaunch aterrizó en el Puerto Aéreo y Espacial de Mojave, en California, la tarde del 9 de octubre con un objeto de apariencia similar a un cohete bajo el ala izquierda. El fotógrafo de aviación Brennan O”Neill captó la llegada del avión, conocido como Spirit of Mojave, y compartió las fotografías. Un Cessna Citation volaba junto a la aeronave durante la aproximación.
La carga externa no corresponde a ninguna de las configuraciones identificadas hasta ahora para este Boeing 747. Su identidad sigue sin establecerse y las fotografías no ofrecen información suficiente para determinar si se trata de un vehículo de lanzamiento, un dispositivo para ensayos de propulsión u otro equipo experimental. En la parte posterior del objeto también se distingue un propulsor adicional.
El punto de instalación presenta una particularidad técnica. El artefacto ocupa el espacio situado entre el fuselaje y el motor interior del ala izquierda, donde los Boeing 747 pueden llevar un quinto motor, sin funcionamiento, para trasladarlo como repuesto. Esta disposición se conoce como “Fifth Pod” y evita la necesidad de contratar otro vuelo para transportar el motor. Stratolaunch adaptó esa zona con un pilón específico para su utilización como plataforma aerotransportada.
El soporte no es el mismo que emplea el Spirit of Mojave para transportar el Talon-A. Ese vehículo hipersónico se instala bajo la línea central del fuselaje, mientras que el artefacto fotografiado por O”Neill se encuentra en el ala izquierda. La diferencia de ubicación permite distinguir ambas configuraciones, pero no establece qué función cumplirá el nuevo equipo.
Sobre el pilón y en la cara inferior del ala, detrás de la carga, aparecen pequeñas hebras adheridas a la superficie. Los ingenieros utilizan estos hilos en vuelos experimentales y en túneles de viento para visualizar la circulación del aire. La corriente orienta cada hebra y permite examinar la dirección del flujo, su intensidad y determinadas características de la capa límite.
Con ese método sería posible estudiar cómo afecta la instalación a la aerodinámica del ala, del soporte y del propio artefacto, así como contrastar los resultados con simulaciones de dinámica de fluidos computacional (CFD). Una posibilidad es que el vuelo correspondiera a un ensayo de transporte cautivo: el avión lleva una carga experimental sin desprenderse de ella. El Cessna Citation pudo haber cumplido funciones de acompañamiento y seguridad, pero las imágenes no confirman el propósito de la misión.
La eventual incorporación del dispositivo encajaría con la expansión de las capacidades de ensayo hipersónico de Stratolaunch, aunque no existe una identificación pública que permita establecer esa relación. La empresa ha expuesto su intención de ampliar la oferta de vehículos de prueba reutilizables, blancos desechables y subsistemas de armas ante la mayor demanda de este tipo de tecnologías.

El programa de Stratolaunch no siempre estuvo centrado en las pruebas hipersónicas. En 2018 presentó un conjunto de cuatro vehículos de lanzamiento que incluía el cohete Pegasus, dos versiones de un lanzador de tamaño medio todavía por desarrollar y un futuro avión espacial. La compañía dejó atrás aquellos planes de cohetes orbitales de lanzamiento aéreo y reorientó sus operaciones hacia la evaluación de tecnologías hipersónicas.
La oferta que describe actualmente incluye el Talon-A, una variante denominada Talon+ y el avión espacial mencionado en sus planes anteriores. Talon-A es un vehículo experimental autónomo de propulsión cohete, concebido para efectuar vuelos hipersónicos, aterrizar después de la misión y volver a utilizarse. Esta característica lo diferencia de los vehículos de prueba que se consumen durante el ensayo.
El Spirit of Mojave forma parte de esa infraestructura. Antes se llamaba Cosmic Girl y pertenecía a Virgin Orbit, empresa que cesó sus operaciones en 2023. Stratolaunch adquirió entonces el Boeing 747-400 y lo incorporó como segunda plataforma de lanzamiento aéreo, junto al avión Roc.

Roc dispone de dos fuselajes y seis motores, y es el avión de mayor envergadura del mundo. La combinación de esta aeronave con el Boeing 747 permite a Stratolaunch disponer de plataformas diferentes para el transporte y el lanzamiento de vehículos experimentales. La empresa también opera vehículos de prueba especializados para apoyar el desarrollo y la evaluación de tecnologías hipersónicas.

La expansión de la flota continuará con un Boeing 777-200ER cuya adquisición ya fue anunciada. Stratolaunch prevé modificarlo para que pueda participar, a partir de 2027, en el lanzamiento de vehículos Talon-A. Con esa incorporación espera incrementar en un 35 % su capacidad global de vuelos de prueba.
Stratolaunch participa además en el programa Multi-Service Advanced Capability Hypersonics Test Bed (MACH-TB) del Departamento de Guerra. Su propósito es disponer de una plataforma de pruebas de vuelo más asequible y ampliar la capacidad para ensayar sistemas hipersónicos. La fase MACH-TB 2.0 busca facilitar la transición entre los ensayos terrestres y las pruebas en vuelo de sistemas completos, con menores riesgos, costes y plazos de desarrollo.










