El prototipo P1 del Kaan, el caza turco de quinta generación, comenzó finalmente sus pruebas de rodaje el 31 de julio de 2026. La aeronave es una de las dos nuevas unidades que Industrias Aeroespaciales Turcas (TAI/TUSAŞ) presentó en febrero de 2026 en sus instalaciones, junto con el P2.
TAI difundió un video en el que el P1 aparece estacionado fuera del hangar, sobre la plataforma, antes de desplazarse por sus propios medios a través de la pista de rodaje. La prueba representa el primer paso de la etapa previa al vuelo inaugural, durante la cual se comprueban los sistemas de la aeronave y su maniobrabilidad en tierra a distintas velocidades.
Está previsto que tanto el P1 como el P2 sean fuselajes representativos de la configuración de producción e incorporen la experiencia y las lecciones obtenidas con el prototipo P0. Funcionarios de TAI y analistas turcos de defensa han señalado que las pruebas de vuelo del P1 comenzarán antes de que termine este año.
En septiembre de 2025 informamos sobre la existencia de un segundo prototipo, después de que apareciera detrás del P0 en imágenes oficiales difundidas por una organización turca de veteranos militares. La presentación del P2 en febrero de 2026 confirmó, además, las informaciones previas de medios de defensa turcos sobre la construcción de un tercer prototipo y puso de relieve el firme empeño de Ankara por desplegar una capacidad autóctona de cazas de quinta generación.
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— Türk Havacılık Uzay Sanayii (@TUSAS_TR) July 31, 2026
En nuestro informe anterior, en el que comparamos el diseño de los prototipos P1, P2 y P0, señalamos lo siguiente:
“[…] la sección del morro del P1 parece más ancha, mientras que la toma de aire del motor también luce más alta, de modo que sobrepasa la línea de arista del fuselaje y se sitúa un poco más cerca de la cúpula. Un detalle destacado es el visor montado en el casco (HMD, por sus siglas en inglés) Tulgar, un equipo de quinta generación […] que se observa a través de la cúpula de la cabina sobre el asiento [del P1]”.
“Una de las diferencias de diseño entre el P0 y el P1 es que la toma de aire del motor se ha desplazado mucho más hacia atrás en el fuselaje, por lo que se ubica exactamente bajo la línea divisoria de las bisagras de la cabina. Esto genera mayor espacio para los sensores de autodefensa, tales como los detectores de proximidad de misiles, las alertas de radar, las contramedidas infrarrojas direccionales u otros conjuntos de sensores cuya función es proporcionar una visibilidad perimetral de 360 grados, a semejanza del sistema de apertura distribuida (DAS) del F-35. Asimismo, los trenes de aterrizaje principales se han desplazado un poco más hacia los laterales, de manera que ahora asoman solo de forma parcial desde el vientre de la aeronave. Esto también proporciona cierto espacio adicional para las bodegas ventrales de armamento, tanto externas como internas. De mayor relevancia aún es que una vista superior permite apreciar que la distancia entre ambos motores en el P1 también ha aumentado”.
Uno de los elementos más destacados del P1 es el prominente sensor de visión frontal instalado fuera de la cúpula, por encima del morro. Esa ubicación resulta idónea para un sistema infrarrojo de barrido frontal (FLIR) multipropósito y un sistema de búsqueda y seguimiento por infrarrojos (IRST), dispositivos empleados en el rastreo y la discriminación pasiva de objetivos.
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En la parte inferior del morro también se observa otro sensor facetado, situado en una posición compatible con funciones de rastreo aire-tierra. La configuración de ambos sistemas ópticos es casi idéntica a la del IRST Karat y el sistema de seguimiento electroóptico (EOTS) Toygun, probados en un nuevo prototipo del Kizilelma. Es posible que los equipos incorporados al Kaan P1 deriven de esos sistemas.
Turquía también busca protegerse ante una eventual interrupción del suministro del motor estadounidense General Electric F110-GE-129. Para ello, ha acelerado el desarrollo del TF35000, un propulsor autóctono de Industrias de Motores Tusaş (TEI) que, según las previsiones, entrará en funcionamiento y recibirá la certificación para futuros lotes de producción. La medida refleja la importancia que el país concede a reducir la influencia occidental sobre sus tecnologías estratégicas de defensa.
Aunque los F110 se ensamblan bajo licencia en Turquía, continúan sujetos a las restricciones estadounidenses de control de exportaciones. Incluso con el nuevo motor en desarrollo, el país seguirá dependiendo del F110 para la flota inicial de prototipos y los primeros fuselajes correspondientes a la fase inicial de producción a bajo ritmo.
Reuters informó en junio de 2025 que el presidente Donald Trump había decidido autorizar la venta a Turquía de motores F110 por setecientos millones de dólares. Ankara también ha ejercido presión política para ser readmitida en el programa F-35, del que fue expulsada en 2019 debido a la adquisición del sistema ruso S-400.
De manera periódica han aparecido informes sobre un posible entendimiento entre Turquía y Estados Unidos para almacenar los S-400 y enviarlos a Ucrania. Sin embargo, las versiones más recientes apuntan a un acuerdo para trasladarlos a una monarquía del Golfo no identificada. Algunos de esos reportes señalan a los Emiratos Árabes Unidos.
El programa Kaan responde en parte al propósito de disponer de una alternativa nacional a los sistemas estadounidenses. Ese objetivo podría reducir la influencia de Washington sobre un importante aliado de la OTAN, cuyo papel ha servido durante décadas como un instrumento vital frente a los intereses rusos en Asia Occidental.
En la misma línea, Turquía promueve su sistema de misiles superficie-aire (SAM) SİPER como una alternativa al S-400. Este programa se integra en un amplio conjunto de aeronaves de fabricación nacional, drones armados y proyectos de municiones avanzadas que impulsan la revitalización estratégica turca en Asia Occidental y Central.






