Northrop Grumman incorporará el radar Gryphon R1810, desarrollado por SRC, a su sistema antiaéreo Raid Hunter de 50 mm. La actualización ampliará la distancia a la que puede detectar drones y permitirá seguir tanto los blancos como los proyectiles disparados para interceptarlos. El sistema está concebido para proteger bases aéreas e instalaciones militares frente a ataques simultáneos de numerosas aeronaves no tripuladas.
El nuevo radar alcanza distancias de detección de hasta 21,6 kilómetros para drones del grupo 1 y 49,4 kilómetros para los del grupo 3. Su antecesor, el Gryphon R1540, alcanzaba 12,7 y 30,2 kilómetros, respectivamente. Esas cifras corresponden a la detección de objetivos, no al alcance efectivo del cañón.
El Gryphon R1810 conserva componentes electrónicos y módulos de antena del R1540, pero duplica de cuatro a ocho los subconjuntos de antenas de cada panel. SRC desarrolló un prototipo funcional en seis meses, después de que las exigencias de alcance y precisión motivaran el diseño de un nuevo modelo para Raid Hunter.
Una instalación con un solo panel permite seguir simultáneamente el objetivo y la munición en vuelo durante una interceptación. La configuración de cuatro paneles proporciona vigilancia de 360 grados. Ambas opciones permiten adaptar el radar a las necesidades de control de tiro o de vigilancia continua de una instalación.
Raid Hunter combina un cañón automático de la familia Bushmaster con munición guiada de 50 mm y un sistema de mando y control en red. Sus proyectiles pueden corregir su trayectoria varias veces durante el vuelo para interceptar objetivos aéreos móviles. Northrop Grumman contempla instalaciones sobre plataformas paletizadas y una posible integración en vehículos.
El mayor alcance de detección busca dar más tiempo para identificar y priorizar objetivos ante ataques de saturación, cuando varios drones se aproximan desde distintas direcciones. El seguimiento de los proyectiles permite mejorar el control de tiro durante sucesivas interceptaciones.
El uso de munición guiada disparada por cañón también ofrece una alternativa a los misiles antiaéreos frente a drones numerosos y de bajo coste. Raid Hunter está concebido como un complemento de las defensas basadas en misiles, que podrían reservar sus interceptores para amenazas que requieran mayor alcance u otras capacidades.










