Raytheon completó tres pruebas de desarrollo del Coyote Block 2C+RM, una nueva versión de su interceptor antidrones que reemplaza el sistema de propulsión a reacción de la serie Block 2 por un motor cohete de combustible sólido. RTX anunció los resultados el 12 de octubre de 2026, tras un periodo de 15 meses desde la concepción del proyecto hasta las pruebas en vuelo.
La nueva configuración utiliza propulsión íntegra por cohete. El cambio busca aumentar la velocidad de lanzamiento y vuelo, reducir el tiempo necesario para interceptar un blanco y permitir disparos sucesivos con mayor rapidez. Raytheon no ha divulgado cifras concretas de velocidad ni alcance, pero afirma que la modificación también mejora el desempeño durante la fase final de la interceptación.
El Block 2C+RM incorpora además un nuevo sistema de búsqueda y una cabeza de guerra desarrollados para enfrentar diversas clases de drones actuales y futuros. La combinación pretende aumentar la capacidad de respuesta ante aeronaves no tripuladas más rápidas y maniobrables, así como ante ataques con múltiples blancos.
Las tres pruebas permitieron confirmar la integración inicial del interceptor con la arquitectura antidrones existente. Las variantes actuales del Coyote operan junto al radar KuRFS de Raytheon dentro del sistema LIDS del Ejército de Estados Unidos, que integra detección, seguimiento e interceptación. La continuidad de esta arquitectura facilitaría la incorporación de las mejoras sin sustituir el conjunto del sistema.
El desarrollo está financiado por Raytheon y responde a una necesidad urgente compartida por distintas ramas de las Fuerzas Armadas estadounidenses. RTX sostiene que las variantes anteriores del Coyote ya han interceptado cientos de drones. El Block 2C+RM aprovecha esa plataforma, aunque permanece en la fase de pruebas de desarrollo.










