El X-BAT, la aeronave de combate no tripulada de despegue y aterrizaje vertical de Shield AI, afronta la etapa previa a sus primeros ensayos en vuelo con una financiación acumulada de $400 000 000. La compañía comunicó el 1 de octubre que la campaña aérea comenzará antes de que termine 2026. El programa incorpora nuevas instalaciones de producción y pruebas, además de trabajos de validación sobre el sistema de propulsión y la configuración aerodinámica.
La cifra total procede de cuatro aportaciones. Una modificación de $150 000 000 amplió un acuerdo de otras transacciones del área de Adquisiciones y Sostenimiento del Departamento de Guerra estadounidense, mediante el programa Defense Exportability Features. En agosto, la oficina de adquisiciones de aviación de la Marina, por medio de su célula de capacidades rápidas y en colaboración con la Unidad de Innovación de Defensa (DIU), comprometió otros 50 millones. Shield AI destinó 50 millones de capital privado a esa iniciativa y añadió una inversión propia de 150 millones para el desarrollo general del X-BAT.
Una parte de ese esfuerzo está relacionada con las necesidades de la aviación naval. La DIU impulsa el proyecto RIMES, concebido para proporcionar a los mandos militares aeronaves de ataque de largo alcance que puedan operar desde buques, islas y emplazamientos sin pistas preparadas. El objetivo expuesto por Shield AI es ampliar el alcance de las fuerzas navales y expedicionarias sin depender de aeródromos fijos. La oficina de aviación de la Marina ya había defendido en agosto la importancia de acelerar las adquisiciones para conservar la superioridad marítima.

El X-BAT utiliza un motor General Electric F110-GE-129 y está concebido como una plataforma furtiva de varias funciones. Shield AI prevé que su sistema de autonomía Hivemind permita ejecutar vuelos sin apoyo de navegación por satélite ni enlaces de comunicaciones.
Los ensayos previos al vuelo han abarcado distintas áreas del diseño. El F110-GE-129 pasó por pruebas con una tobera de escape axisimétrica de vectorización de empuje (AVEN). También se examinaron modelos a escala del X-BAT en túneles de viento y se realizaron evaluaciones de resistencia estructural del ala y de sección transversal radar. La compañía indicó, además, que integró la tobera ligera de vectorización del motor y verificó el comportamiento aerodinámico de la bodega de armamento mediante pruebas de túnel de viento a velocidades bajas y altas.
En el desarrollo participan unos 500 ingenieros de Shield AI y suministradores fundamentales, entre ellos GE Aerospace. El equipo trabaja en la construcción de las aeronaves destinadas a los ensayos de vuelo. Armor Harris, vicepresidente sénior de ingeniería aeronáutica de Shield AI, describió una estrategia de pruebas frecuentes desde las primeras etapas, mientras avanzan en paralelo el desarrollo de la aeronave, sus sistemas de misión, la compatibilidad con los buques y la preparación industrial.
El 30 de septiembre, Shield AI identificó dos emplazamientos para ampliar esa actividad. Newton, en Kansas, recibirá la denominación X-Forge 2 y servirá para ensayos de desarrollo en vuelo, además de tareas de mantenimiento, reparación y revisión de la flota. Des Moines, en el estado de Washington, albergará X-Forge 3, la primera instalación de producción de la empresa en la región de Puget Sound. Shield AI contempla aumentar su presencia allí conforme crezca la fabricación del X-BAT.

El concepto de empleo naval quedó reflejado en una nueva imagen divulgada por la empresa. La ilustración muestra un buque estadounidense de la clase Expeditionary Sea Base (ESB) con 16 X-BAT a bordo. Cinco aparecen sobre mecanismos de lanzamiento y recuperación elevados, en disposición de salida. Los otros once permanecen en dispositivos rebajados y con las alas plegadas, una configuración que permite representar su almacenamiento sobre el buque.
Esos mecanismos corresponden al sistema de acoplamiento de vehículo para lanzamiento y recuperación en vuelo anclado (LRVTF), desarrollado para prescindir de pistas. Material audiovisual anterior ya había presentado distintas posibilidades de despliegue y recuperación en islas aisladas, instalaciones austeras, portaaviones, buques de asalto anfibio y cubiertas de helicópteros de otros buques de superficie. Se trata de representaciones y material difundido por la compañía, no de una confirmación de operaciones reales en todos esos escenarios.
JJ “Yank” Cummings, antiguo oficial de la Marina estadounidense, graduado de TOPGUN y excomandante del portaaviones USS Gerald R. Ford, dirige actualmente las soluciones de misión de Shield AI. A su juicio, el despegue vertical y el espacio reducido que ocupa el X-BAT en cubierta podrían aumentar la cantidad de salidas y extender la capacidad aérea de largo alcance de portaaviones, buques de asalto anfibio y bases marítimas expedicionarias. Cummings también subrayó que el diseño debe permitir operaciones seguras y de ritmo elevado junto al personal de cubierta, sin perjudicar las actividades existentes ni las misiones del ala aérea embarcada.

Shield AI prevé presentar el X-BAT al Increment 2 del programa de aeronaves de combate colaborativas (CCA). Entre los otros posibles competidores de esa fase figuran el YFQ-48 Talon Blue de Northrop Grumman y el Vectis de Lockheed Martin. Por ahora, el calendario inmediato de Shield AI se centra en poner en vuelo sus aeronaves de prueba y continuar la evaluación técnica del sistema.










