El 9 de octubre, la Fuerza Aérea de Estados Unidos efectuó un ensayo de vuelo del Mk21A, el vehículo de reentrada que desarrolla para el misil balístico intercontinental LGM-35 Sentinel. El Centro de Armas Nucleares realizó la prueba, en la que un cohete Minotaur I transportó el vehículo de desarrollo desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. El lanzamiento no incluyó ninguna ojiva nuclear.
El Mk21A estará asociado a la nueva ojiva nuclear W87-1 cuando entre en servicio el Sentinel, el sistema destinado a sustituir al Minuteman III en el componente terrestre de la tríada nuclear estadounidense. La configuración prevista emplea las tres etapas del cohete Sentinel para llevar el vehículo fuera de la atmósfera, tras lo cual este deberá reingresar y alcanzar su objetivo.
Lockheed Martin desarrolla el Mk21A a partir del vehículo de reentrada Mk21 que utiliza el Minuteman III. Para esta prueba se recurrió al Minotaur I, suministrado por Northrop Grumman y basado en motores de cohete de los programas Peacekeeper y Minuteman. La Fuerza Espacial participó en la supervisión del ensayo mediante su Programa de Lanzamiento de Sistemas de Cohetes, que dispone de sistemas de lanzamiento comerciales y de activos excedentes de misiles balísticos para cargas útiles gubernamentales.
Fue la primera prueba del nuevo vehículo anunciada desde junio de 2024. En aquella ocasión se verificó con éxito su escudo térmico. Los documentos de adquisición también sitúan en febrero de 2026 los trabajos de Lockheed Martin para integrar el subsistema de armado y espoletado. La documentación presupuestaria divulgada en abril preveía ensayos de vuelo de un vehículo de prueba del escudo térmico y de una unidad ambiental de pruebas de vuelo de la W87-1 durante los años fiscales 2026 y 2027.
El proyecto Mk21A recibió un contrato de $996 000 000 adjudicado a Lockheed Martin en octubre de 2023. En noviembre de 2025, la Fuerza Aérea añadió una modificación contractual por otros 453 millones. Esta ampliación formó parte de una revisión de la planificación del programa que busca desvincular su calendario del de otros proyectos y proseguir el desarrollo con una programación actualizada.
Un informe de adquisiciones fechado en abril y publicado por el Pentágono en septiembre menciona una estrategia alternativa para las pruebas de vuelo y la incorporación de recursos adicionales de ensayo, aunque ofrece pocos detalles sobre la nueva planificación del Mk21A. Los trabajos sobre el vehículo avanzan en paralelo a la reorganización del programa Sentinel, afectado por problemas de costos y plazos que provocaron una revisión obligatoria del Departamento de Defensa.
Los responsables del Sentinel sostienen que el proyecto ha registrado avances, pero todavía debe completar esa reestructuración antes de alcanzar el Hito B, que autoriza el inicio de la fase de desarrollo de ingeniería y fabricación. La revisión crítica del diseño del sistema completo está prevista para marzo de 2027.
Para el año fiscal 2027, la Fuerza Aérea solicitó casi $540 000 000 destinados al desarrollo del Mk21A, aproximadamente 184 millones más que en 2026, en un periodo en el que el programa Sentinel prevé ampliar las actividades de integración y pruebas.
El mayor general William Rogers, responsable de adquisiciones de la cartera de misiles balísticos intercontinentales de la Fuerza Aérea, defendió la importancia del nuevo vehículo para la modernización de esa fuerza. Afirmó que el Mk21A responde a la evolución de las amenazas y que su desarrollo busca mantener la capacidad de disuasión nuclear estadounidense a largo plazo.










