DAYTON, Ohio — La Fuerza Aérea de Estados Unidos y la Unidad de Innovación de Defensa prevén comenzar durante el primer trimestre del año fiscal 2027 la fase de definición conceptual del programa que busca sustituir al MQ-9A Reaper, informaron el lunes funcionarios de la institución.
El coronel John Dayton, ejecutivo de adquisiciones de la cartera de inteligencia, vigilancia, reconocimiento y fuerzas de operaciones especiales, explicó ante la prensa que la siguiente etapa del programa de Aeronaves Modulares Masivas (MMA, por sus siglas en inglés) incorporará a varias empresas. Proveedores tradicionales y no tradicionales realizarán análisis iniciales para ayudar a la Fuerza Aérea a establecer el diseño, los requisitos y el costo del futuro vehículo aéreo no tripulado.
“El enfoque que hemos adoptado consiste, en parte, en colaborar con la industria y con proveedores no tradicionales a partir de un conjunto muy amplio de requisitos, para identificar y comprender qué puede ofrecer el sector y qué posibilidades existen dentro de ese equilibrio entre capacidades”, declaró Dayton durante una mesa redonda con medios de comunicación en las Jornadas de la Industria del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea.
La Unidad de Innovación de Defensa publicó el 7 de julio una convocatoria de soluciones comerciales para el programa MMA. El documento solicita un dron de bajo costo y largo alcance, capaz de transportar distintos tipos de carga útil y de “cumplir las misiones que actualmente realiza el MQ-9A”.
De acuerdo con el aviso, la Fuerza Aérea aspira a efectuar el primer vuelo de un prototipo MMA a escala real dentro de los 21 meses posteriores a la adjudicación del contrato. También proyecta contar con 20 drones operativos en estado de disponibilidad para el año fiscal 2031.
La iniciativa avanza mientras la institución afronta la pérdida de casi 30 drones Reaper durante las recientes operaciones contra Irán, según un informe de Air and Space Forces Magazine. General Atomics dejó de producir el MQ-9A en 2025, por lo que la Fuerza Aérea conserva alrededor de 135 unidades, con un costo aproximado de $30 millones cada una.
El programa MMA tiene entre sus principales objetivos desarrollar una plataforma asequible que pueda fabricarse en grandes cantidades. La Unidad de Innovación de Defensa no fijó un precio concreto en la convocatoria, y Dayton señaló que el presupuesto se elaborará a partir de las propuestas presentadas por la industria.
“Creo que responde más a la lógica de los Aviones de Combate Colaborativos: fijar un objetivo amplio y una visión de gran alcance sobre aquello en lo que podría convertirse esta plataforma dentro del conjunto de capacidades, a un costo adecuado que permita asumir pérdidas”, afirmó.
La Fuerza Aérea prevé que el MMA pueda ejecutar una amplia gama de misiones, entre ellas tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, además de ataques ofensivos. Dayton indicó que el aparato podría operar de manera independiente o integrado en una formación más extensa de enjambre.
La institución también analiza la posibilidad de emplear la Arquitectura de Referencia Gubernamental para Autonomía (A-GRA, por sus siglas en inglés), creada para el programa de Aviones de Combate Colaborativos.
“Creo que, con el tiempo, esto permitirá aprovechar las interfaces ya definidas para los sistemas autónomos”, explicó Dayton. “También se trabajará en paralelo con la A-GRA para examinar de forma específica nuestros casos de uso en inteligencia, vigilancia y reconocimiento, y comprobar que incluya todas las funciones necesarias”.






