Lockheed Martin presentó el 13 de octubre en la feria AUSA 2026 una maqueta del PAC-3 Adapted Capability Effector (ACE), un nuevo misil para el sistema Patriot cuyo costo previsto es inferior a la mitad del PAC-3 MSE. El fabricante propone utilizarlo contra aeronaves, misiles de crucero, drones del grupo 3 y determinadas amenazas balísticas de corto alcance, con el objetivo de aumentar la cantidad de interceptores disponibles sin emplear el modelo más costoso en todas las misiones.
El precio objetivo del ACE es inferior a $2 650 000 por unidad, frente a los 5,3 millones estimados para el MSE en el presupuesto estadounidense de 2027. La diferencia responde a un diseño menos complejo: el ACE utiliza un motor cohete de un solo impulso, superficies de control aerodinámico y una cabeza de guerra de explosión y fragmentación. Conserva un buscador de radar activo para la fase final de interceptación.
El PAC-3 MSE, en cambio, dispone de propulsión de doble impulso y motores de control lateral para destruir el blanco por impacto directo. Estas características le permiten afrontar amenazas balísticas más exigentes y realizar correcciones de trayectoria que el ACE no puede reproducir. El nuevo misil tendrá, por tanto, una cobertura inferior en alcance y altitud, aunque Lockheed Martin no ha publicado cifras concretas.
La capacidad de los lanzadores también forma parte de la propuesta. Un M903 puede alojar 12 misiles ACE, la misma cantidad que de PAC-3 MSE. Lockheed Martin contempla elevar la carga a 16 unidades si se retira el blindaje de los contenedores. Esa configuración permitiría aumentar los disparos disponibles antes de una recarga, un factor relevante ante ataques numerosos o sucesivos.
El ACE está concebido para operar con la infraestructura de control de tiro Patriot y con el Integrated Battle Command System (IBCS). Sus enlaces de comunicación permiten recibir información de sensores externos y actualizaciones durante el vuelo antes de que el buscador activo asuma el seguimiento final del blanco. Esta compatibilidad facilitaría combinar ACE y MSE en una misma defensa: el primero para amenazas menos exigentes y el segundo para interceptaciones balísticas de mayor dificultad.
Lockheed Martin prevé que la producción inicial del ACE pueda comenzar en 2028. El proyecto todavía no cuenta con entregas confirmadas ni una cadencia de fabricación establecida. Su desarrollo responde a la necesidad de ampliar las existencias de interceptores Patriot y contener el gasto de munición frente al empleo masivo de drones y misiles.










