La Armada de Estados Unidos realizó el 13 de octubre el primer aterrizaje con cable de frenado de un caza furtivo F-35C Lightning II en un portaaviones de la clase Gerald R. Ford. La maniobra tuvo lugar a bordo del futuro USS John F. Kennedy (CVN-79), en el Atlántico occidental, durante las pruebas de compatibilidad del avión con los sistemas de recuperación del buque.
Dos F-35C instrumentados del Escuadrón de Pruebas y Evaluación Aérea VX-23 participaron en los ensayos. La primera toma permitió evaluar el funcionamiento del sistema avanzado de frenado AAG, que detiene los aviones mediante cables instalados en la cubierta. Estas pruebas forman parte de los preparativos para que el portaaviones pueda operar cazas de quinta generación después de su incorporación a la flota.
El USS Gerald R. Ford (CVN-78), primer buque de la clase, entró en servicio en 2017 sin todas las instalaciones necesarias para las operaciones regulares del F-35C. La integración exige protección térmica frente al escape del motor F135, equipos específicos de mantenimiento y espacios para reparar los revestimientos furtivos y procesar datos de misión. El John F. Kennedy incorporó esas modificaciones durante su construcción y ahora debe comprobar la compatibilidad del caza con sus equipos de lanzamiento y recuperación.
El F-35C está diseñado para operar desde portaaviones. Dispone de alas plegables de mayor superficie que las de la versión terrestre, tren de aterrizaje reforzado y gancho de apontaje. Su radar AN/APG-81, los sensores distribuidos y los sistemas de guerra electrónica amplían las capacidades de detección y ataque del grupo aéreo embarcado. El radio de combate publicado del modelo supera los 1.100 kilómetros, aunque varía según la configuración y la misión.
El John F. Kennedy recibió su aceptación preliminar el 29 de septiembre de 2026 y tiene prevista su entrega formal para la primavera de 2027. Además de completar la integración del F-35C, el programa debe finalizar las pruebas pendientes de sus elevadores de armamento y otros sistemas del buque. El aterrizaje del 13 de octubre confirma una primera capacidad de recuperación, pero todavía no equivale a la certificación de operaciones aéreas regulares con estos cazas.









